CUADROS ESCRITOS

Confieso que me encanta escribir y que tengo mucho escrito: historias, ensayos, inicios de novelas, guiones de libros, finales felices, cuentos, romances, todo casi empezado y casi acabado, o ni lo uno ni lo otro. A veces saco un retal y al poco tiempo tengo algo hecho, y otras saco una pieza casi hecha y al leerla, la cambio y la reduzco a nada, o a muy poco. Es un ir y venir de ideas que fluyen, que activan mi circulación y que me liberan. A veces dejo algo escrito en papel o en un archivo, y otras simplemente lo dejo anotado en mi mente. A todo ello lo llamo, simplemente, Mi Libro. Fijaros la de capítulos que tiene. Algún día lo publicaré. He escrito tanto en mi cabeza, que cuando cojo una pluma mis dedos hablan solos.

Me gustaría ser a la vez escritor, pintor y fotógrafo, pues son tres técnicas aparentemente distintas para contar lo mismo desde tres prismas distintos. Cualquier historia o pensamiento tiene tantas aristas y enfoques que puede contarse, puede pintarse y puede fotografiarse. Yo sólo sé escribir, pero tengo en mi mente hacer una Exposición, y no sé ni cuándo ni dónde, que se va a titular Cuadros Escritos, pues tengo el empeño de llegar a escribir de tal forma que a la vez pueda pintar y fotografiar, para poder enseñarle a un ciego un buen cuadro y una mejor foto.

Hoy os quiero contar una historia que lleva ya bastante tiempo guardada en ese libro que he descrito al principio, y que va a ser mi primer Cuadro Escrito, el primero de esa futura exposición de mis sueños, y espero que de mis realidades. Llevo tiempo dándole vueltas a publicarla o no, porque lleva algún tiempo escrita, unos días la desempolvo y otras la guardo, pero decididamente he pensado que había que hacerlo y que tenía que atreverme. Y tenía que ser ahora. Como no encuentro título, y ya pienso en la Exposición, he decidido que este cuadro se titule “Número Uno”. Es sencillamente la historia de un buen hombre. Ahí os la dejo:

Número Uno

Es de Jerez…..sé que no nació allí pero me cuentan que llegó joven, se casó, fundó una familia y trabajó sin descanso, con la ilusión de un chaval, integrándose en sus costumbres y tradiciones, y enseñándonos a los de fuera cómo se bebe el vino de Jerez, y cómo se riega la plaza con un buen amontillado. Y cuando alguien reúne las anteriores virtudes sensoriales, haya nacido donde haya nacido, es de Jerez.

Lo conocí por medio de su hija pequeña, por la que yo en aquellos tiempos bebía los vientos. Hace ya de aquello casi 30 años y fue en una boda. Pequeño de estatura, pero erguido, lozano, estampa de patricio romano, pelo cano con grandes entradas y peinado hacia atrás con ondulaciones en la nuca, a lo Tyrone Power, a lo señorito, elegante, cara redonda y bonachona. Serio en un principio, quizás por demostrar sus galones a un pipiolo como yo, lo recuerdo con su copa de Tio Pepe en la mano, pero a la vez bailón, divertido, me habló de una tía suya que vivía en Argentina, rica a rabiar, que anunciaba su inmediata visita a España, y me lo creí de tal manera que su niña pequeña empezó a gustarme más. Poco a poco fui frecuentándolo más a menudo, y luego he compartido con él, y comparto aún, muchos momentos de su vida. Siempre recuerdo que desde el primer día me habló de su familia y en especial de sus hijos. A todos los conozco. Su mujer, su gran amor, siempre a su lado. Inquebrantable lealtad. Su norte. Y sus hijos: un varón, “el varón”, y cuatro hijas, su ramillete de rosas. Y su quinta hija, su quinta flor, nunca se ha olvidado de ella. Un hombre de familia.

Es grande…..en todo este tiempo he tenido la oportunidad de conocer que dentro de ese pequeño cuerpo hay un gran hombre. Grande como padre, viene a mi memoria una foto, como las de los Alcántara en Cuéntame, que me enseñó con sus hijos, en la Plaza del Arenal, un domingo al salir de misa, como una gallina clueca, paseo, tebeo, unas chuches y a casa, donde siempre esperaba su mujer con la comida dispuesta, en esa eterna espera de quien nunca deja el nido vacío. Grande como padre en el colegio de sus hijos, practicando el apostolado que luego extendió al prójimo, visitando las cárceles y a los más necesitados, y agachándose a lavarles los pies el Jueves Santo (…aquellos oficios y la posterior merienda con sus hijos, siempre los pocitos en la misma pastelería, y luego al llegar a casa el arroz con leche que una vez más su mujer había hecho con mucho amor durante toda esa larga espera, todo a fuego lento, sin prisas, siempre en casa). Es grande por su amor, que de sus hijos ha pasado a sus nietos, la línea de la vida: su forma de acariciarlos, de besarlos o simplemente de hablarles denota amor sencillo pero inmenso. Grande porque es humilde, y porque ha sabido renunciar a muchas cosas, y no hay nada más grande ni generoso que la renuncia. Y grande por su fe, su infinita fe, por creer sin haber visto y por creer en lo imposible. Sólo hay que ver cómo une y a la vez abre sus finas manos cuando reza.

De su grandeza es exponente su voluntad de servicio, de servir a los demás. A mí siempre me ha tratado con respeto y con cariño, y casi me atrevo a decir, que con el cariño de un hijo, alegrándose como nadie de todo lo bueno que me ocurre (recuerdo cuando me casé, o cuando le dije que iba a tener un hijo, o cuando nació mi hija pequeña, o cuando me independicé y fundé mi despacho), preocupándose de mis cosas, rezando en silencio (“¿te pagan los clientes? No paro de pedir al de arriba para que le de un empujoncito al tema….), o simplemente cuando ejercía de anfitrión y junto a mi desayuno depositaba con cariño el ABC de Sevilla, recién comprado para mí….. ¿Cómo negarle algo a quien te ha ofrecido tanto?

Se olvidó de quién era…..Hace no mucho tiempo su mente se separó de su alma, y abandonó su cuerpo, traicionando al hombre, desconcertando al cuerpo y ofreciéndonos la imagen que nunca quieres ver de un ser que aprecias. Y pareciéndome, dando la sensación, que aquella persona que has conocido ya no es ni será. Que es otro con la misma cara. O que es una mente sin aquella razón. Poco a poco su rostro perdió redondez, se afiló, como si la vida, en un minuto, lo hubiera centrifugado. El no sabía quién era, preguntaba por su madre, por su hermano, que lo esperaba para ir al colegio, o por su mujer. Quiere ir a su casa, pregunta y reitera el eterno dónde estoy. Y sufre. No debe haber nada más duro que sentirte prisionero de ti mismo, en tu propia casa, secuestrado por quienes más quieres. Y nada más duro aún para quienes te quieren, que sólo ver una careta delante de otro ser que ya no es. Cuán compleja es la mente humana.

Fui a su casa a hacerle una visita hace un mes escaso, y me impresionó, incapaz de hablar, de moverse, de articular palabra, inteligente hasta fingir que me conocía, sin saberlo. Sus piernas de marioneta, necesitado no de una mano, sino de dos pies, sólo viva su mirada, buscando algo, quizás un hilo de luz que le conectase con el mundo. Me senté un rato a su lado, nos quedamos solos. Le cogí sus heladas y puntiagudas manos, y esos ojos cansados pero que se movían como poseídos, a una velocidad vertiginosa, puro nervio, en esa permanente búsqueda ansiosa de la vida, de pronto se detuvieron y se clavaron en mí. Y me dijo:

– Armando, dame un beso

Se lo dí, y por un momento noté que el calor volvía a su cuerpo y que una pequeña chispa de luz iluminaba sus ojos cansados. A lo mejor fue sólo mi imaginación, o mi deseo, o simplemente me lo pareció.

Se llama Balbino……y ahora estoy convencido que sabe quién es. Su alma no ha cambiado, sigue ahí, para ella no existe la memoria, ni envejece, ni olvida. Ha sido justo cuando el cuerpo y la mente parecían separarse del alma, cuando la persona que ya no es y ya no sabe quién es pretendía soltar amarras con todo lo que ha sido, cuando ya no quedaban noches sin dormir ni ratos sin descansar, turno tras turno, ojera tras ojera, ha sido entonces cuando el amor que ha guardado en su alma a lo largo de toda una vida se ha transformado en fuerza y en vida, gracias a la fe de sus hijos, que han sido a la vez las manos, los pies, la boca y el corazón que lo han levantado y puesto en pie, que nunca se han rendido y que están ahí para recordarle a cada momento quién es y qué hace aquí. Lo que Balbino no conoce, o de aquello de lo que se olvida, se lo hacen ver a diario los maravillosos hijos que tiene. El alma que tanto ha dado ahora recibe, y él sabe ahora que es Balbino, gracias a que sus hijos le han hecho ver quién es. Ese ramo de rosas y el varón nos regalan a menudo, día a día, el mejor ejemplo que se le puede dar a un hijo. Y él sabe que es Balbino gracias a la gran familia que tiene, que en un todos a una han andado con él, lo han llevado en volandas, han masticado con él, han rezado por él, han jugado con él, le han cantado, le han bailado, le han sonreído, le han besado, han sabido estar en silencio, le han pintado y han visto los dibujos animados con él, desde el más grande a la más pequeña, que le ha dado calor con sus manitas.

El amor puede más que la mejor de las medicinas. Y su familia y sus hijos le han hecho ver, sentir y SER.

Y ese es el mejor regalo que se le puede hacer a un padre.

Es de Jerez. Es grande. Se olvidó de quién era. Se llama Balbino. Y es mi suegro.

 

27 pensamientos en “CUADROS ESCRITOS

  1. Hay un precioso textito por ahí sobre el Alzheimer que dice algo así como “Él puede haberse olvidado de quien soy, pero yo no me he olvidado de quién es él”. La memoria es un fenómeno curioso, caprichoso, casi mágico… y, en base a ella, apoyamos muchos de nuestros pilares: el amor, la familia, el trabajo, las añoranzas, los deseos… Tus palabras, tu cuadro escrito (al que yo, si me permites la osadía, daría la vuelta y llamaría “escrito pintado”) nos acerca a la figura de una gran persona, uno de esos grandes héroes invisibles sobre los que nadie hace películas ni escribe libros. Don Balbino, tu suegro, gran señor sobre el que no me atrevería a añadir ni una línea más, pues lo has bordado. Sólo decir que hablar como lo has hecho hoy de él te ha engrandecido a ti.
    Enhorabuena, amigo.
    Un fuerte abrazo.

  2. Hola Amore!

    Gracias, gracias y gracias por dedicar este hermosísimo primer cuadro escrito a mi padre, perdón, PADRE, permitidme que lo escriba en mayúsculas porque a sí me apetece hacerlo, en letra grande, porque cómo habréis podido vislumbrar es así, GRANDE.

    Suelo escribir y contestar de manera fluída a las cosas que me llegan en profundidad, pero esta vez me he quedado KO! Quiero decir tantas cosas, que no sé por donde empezar. Tendría para escribir un libro. Me encantaría contaros y expresaros tantas cosas….

    Qué puedo decir de él? Verdad Armando? No podemos pedirle o reprocharle NADA! Lo ha dado todo, lo que tenía y lo que no tenía. Ésto último es un decir, nunca nos dió lo que no tenía o no podíamos tener pero nunca nos faltó de casi nada, y de los más importante del AMOR. Nos ha enseñado a ser felices con lo que teníamos, a disfrutar de las grandes y las pequeñas cosas de la vida, a Respetar, a Valorar, a Amar, a Apreciar, a Cuidar, a Ser y a tener TALENTO. Siempre que salíamos por la puerta hacia la calle, nos decía esta palabra escrita en mayúsculas. Sólo nos decía esta palabra, y sólo sonido. Lo curioso, que algunos de nuestros amigos, se lo han copiado para sus hijos. La tenía que haber patentado, ja, ja!

    Por todo ello, por sus sacrificios, amor y cuidados, estamos ahí a su lado, mimándolo y cuidándolo, sin obligaciones ni ataduras, con Alegría, Ilusión y Orgullo, y encima desde hace ya unos años, tenemos el privilegio cada uno de mis hermanos y yo, disfrutar de él en absoluta exclusividad, vamos un Privilegio, para no sólo cuidarle, sino disfrutar con y de él, con un paseo, una merendola, unas risas, o una copita de Tío Pepe o Alfonso, observando el ambiente en la calle Larga de Jerez.
    Algunos ya conocéis a mi familia, otros no, pero nos sentimos muy orgullosos de nuestros progenitores. Desde hace tres años, nuestra vida cambió, se ensombreció y entristeció con la pérdida de nuestra madre, Mery conmo el la llamaba. Un golpetazo! . Y siempre pensamos que nuestro padre iría tras ella con brevedad, vivía para ella. Pero, a Dios gracias, no fue así. Estoy segura que él decidió que no. Nunca fue egoísta. Hasta en esos momentos pensó en nosotros. ¿Cómo iba a abandonarnos? Ni a su príncipe, mi hermano, ni a sus rosas, nosotras. Fue inteligente y decidió seguir disfrutando con nosotros, y por supuesto, nosotros de él. Lo hemos llevado casi en volanda a todos lados, el tiempo corre y hay que exprimirlo.
    Estos dos últimos meses han sido muy, pero que muy duros. Y nunca pensé que seríamos capaces de asimilar, a marcha forzadas, tantas cosas, tantas situaciones y que hasta de los momentos duros, aprendemos a que en esta vida hay que darle importancia a las verdaderas cosas, a las cosas que merecen la pena.

    Me he quedado atónita como has reflejado todo, con todo tipo de detalles y hermosas palabras. No has exagerado ni un ápice. Y qué bien expresado y contado. Gracias por el amor que reflejas y le tienes, y le dedicas. Es mutuo y lo sabes. Te adora y te respeta.

    Gracias amore, por este regalazo. Se lo transmitiré de la mejor forma posible. Lo haré. Te auguro un éxito en tu primera exposición de tus sueños, y ahí estaremos tus hijos y yo para ponerte una alfombra roja!

    Qué sepáis que estoy en Jerez ahora junto a él, hoy día del padre. Y lo he leído a su lado, sin saber lo que me esperaba, mientras comenzaba a dormirse . Qué regalazo para todos en este día! Insuperable! Seguro que mis hermanos piensan igual. Aún ni hemos hablado entre nosotros. Estamos KO. Me imagino que tendrán que coger un poquito de fuerzas. Aunque ésto para nosotros, y me atrevo a hablar en nombre de todos, es una inyección de fuerza que necesitábamos.

    Te quiero mucho y mucho,

    Yoyo

  3. A, se me olvidaba, y gracias por acompañarnos, te lo digo también en nombre de él, en esos fines de semana que le dedicamos! GRACIAS!!!

  4. Yolanda, si ayer se me saltaron las lágrimas con el relato de Armando, ahora se me vuelven a ” saltar” con el tuyo. Qué bonito y qué merecido, yo que conozco a Balbino puedo asegurar que no habéis exagerado un ápice.
    Cómo me acuerdo cuando iba a recogerte a tu casa para salir y nos decía sólo eso “talento”.
    Un beso enorme.

  5. Joder …… Armando es magnifico yo diría que inmejorable , tienes una sensibilidad que la sabes trasmitir al papel como pocos.
    Nuevamente debo manifestarte que cada mes me vuelves a alucinar y te repito que no puedes dejar de cultivar esta facultad que tienes para transmitir a los demás.

    un fuerte abrazo.
    Jose Luis Muñoz

  6. Hola Armando,
    Que entrañable, emotivo y que cariño expresan tus palabras.
    Se me han saltado las lágrimas (he llorado) de emoción al leer los sentimientos tan bien expresados y narrados como tu bien dices de este “Gran hombre”, el cual no deja nunca de sorprenderme.
    Tu también eres ” Grande” y gracias por emocionarnos .

  7. Ayer hablé con Balbino. Me escuchó. Me contestó. Me mandó un besito.
    No sé si me conoció. Eso no importa. Lo que más me emocionó fue el esfuerzo que hizo Yoyo, su hija, mi amiga, por intentar qué él se acordara de mí.
    -Papá, es Sara. Ya sabes, la hija de Alfonso, que era mi jefe, y la mujer de David, que tu siempre me preguntas por cómo le va el negocio de los tapones!!!
    Ni que decir tiene que Yoyo no escatimó en alzar la voz, enseñarle a su padre cómo coger el móvil y agarrarlo bien fuerte porque, todo esto sucedía, mientras paseaban por la calle Larga antes de hacer una visita a su tía.
    Y Balbino, generoso como nadie, disfrutando del momento…
    Quería dar las gracias, desde aquí, a todos los hijos de Balbino, a su nuera y yernos, a sus nietos y a Paqui, su sexta hija, por el ejemplo que nos están dando desde hace años de como hay que devolver las cosas que nos ha dado la vida, de como ser constante al desaliento, de como enseñar a nuestros hijos a ser buenas personas y de muchas más cosas.
    Un beso Armando, un beso Yoyo

  8. Como dice mi padre, o bien como decía, talento, y siempre con mucho amor, es lo que tu has tenido en estas maravillosas palabras. Gracias Armando.

  9. Que suerte Armando! Qué suerte haber tenido la oportunidad de compartir muchos momentos de tu vida con un ser tan enorme. No creo que sea sin embargo suerte que ese padre y esa madre hayan tenido los hijos que tienen, lo raro, después de todo lo bueno que sembraron es que hubieran sido de otra manera.
    Comparto plenamente las palabras de Sara, yo también hable con Balbino el otro día y me emocionó la generosidad de esa hija que me lo puso al habla, para con el y para conmigo.
    Más allá de lo bien escrito que está, me emociona la generosidad que demuestras Armando, no sólo de palabra sino de hecho.
    Un beso para el gran señor, para sus grandes hijos y para su gran yerno.

  10. Hola Armando. Sabes lo que opino del artículo pues te lo he dicho en privado, Belén también, y que debíamos dejar las respuestas para sus hijos primero. También sabía de su existencia y tus dudas de cuando publicarlo y al final te has guiado por tu intuición y creo que has acertado.
    Solo decirte publicamente que enhorabuena y que está claro que hay Talento…

    Pero hombre, no escribas tan bien y deja algo para los demás blogueros, que no nos va a leer nadie…. Aunque si es por leerte a ti, entonces me daré por satisfecho.

    Un beso.

  11. No sé qué decir la verdad, nos has emocionado a mi y a mi madre. Son tiempos difíciles pero los estamos afrontando con la mayor positividad posible y todo ello gracias a nuestra familia, nos apoyamos mutuamente y hacemos todo lo posible porque el abuelo esté bien y siga sonriendo con nosotros.
    Es una situación muy triste, todo ha sido muy rápido que algunos todavía no lo hemos asimilado, he tenido la suerte de poder compartir muchísimos momentos con el y esos recuerdos no me los quita nadie, no quiero dejar mal a nadie pero como mi abuelo ninguno. Es el mejor ejemplo de generosidad, alegría siempre cantando, amor, amor hacia mi abuela que se lo demostraba día a día llevándole el eko a la cama o como se escriba (todas las mañanas), diciéndole cosas bonitas, si es que sólo había que ver como la miraba…
    Como dice mi tía yoyo todos pensábamos que cuando mi abuela se iba se lo llevaría con ella pero sorprendentemente no fue así y hemos podido disfrutar de el unos años más. No me olvido de mi abuela y de todos los buenos momentos que nos ha hecho pasar, como se ponía cuando me comía el jamón o como se escondía para comerse los dulces (el Tito Armando sabe a lo que me refiero jaja). Son la viva imagen del amor verdadero.
    Ahora recuerdo como se alegraba mi abuelo de verme el otro día (seguramente también fingiendo que me conocía), es súper agradecido con todos nosotros y aunque se haya olvidado de quién es y de quienes somos, a día de hoy seguimos compartiendo con el muchísimos momentos buenos que quedarán para el recuerdo.

    • Eres la primera a la que contesto. Tus palabras te hacen grande y dicen mucho de ti, eres valiente y me has emocionado porque se que atreverse a escribir es lo más difícil. Gracias y un beso muy grande

  12. Armando, eres grande por cómo te expresas y lo que nos ofreces con tus palabras y la combinacion que haces de ellas. Pero para mi y tras leer este primer cuadro escrito, son tus sentimientos y tu cariño a tu suegro lo que te hace grande. He oido hablar mucho de Balbino aunque no le he conocido mas q un par de veces q le he podido ver pero con todo lo que has contado y la manera de hacerlo es como si le hubiera conocido plenamente. Eres grande por sentir asi, por escribir asi y por querer asi. Cada mes me sorprendes y me emocionas. Gracias por estar y compartir con nosotros toda tu pasion y todo tu sentimiento. Un abrazo para ti y un beso muy fuerte para Yoyo. Sigue pintando por favor…..

  13. Yo también quiero a Balbino, todo corazón, siempre me mandaba su cariño a través de Yoyo y yo le devolvía mi admiración y abrazos porque se hace querer. Adorable a rabiar, como le dije alguna vez, todo un gentleman!, precioso cuadro Armando, gracias, gracias por compartirlo con nosotros,
    Besos

  14. Armando. Otra vez te felicito, que bien y bonito has descrito tu cuadro, se ve que lo sientes, y es que lo describes y parece que lo estas viendo.
    Y es que este Aleman puñetero como yo lo llamo,hace que nos olvidemos de quienes somos,pero la familia nunca olvidara quien es el.
    Es que vivir sin recuerdos, es como escribir un diario en hojas sueltas.
    Esperando tu proximo cuadro,besotes
    Merche

  15. Armando,aparte de que soy una sentimental, me he emocionado bastante al leer tu historia. Tus palabras lo dicen todo de ti,eres una persona muy especial y con un gran corazón, además tienes la suerte de tener unos hijos y una mujer maravillosa.

  16. No solo ha dado amor a sus hijos y a su mujer, yo también recuerdo el cariño con que me trataba desde siempre, recuerdo las canciones que nos enseñaba en nuestra infancia, cosa que he repetido enseñandolas a mis hijos y a mis sobrinos. Los paseos por la playa y quitándole importancia al llanto de algunos de nosotros. Siempre te querré, Tito Balbino

  17. El arte de ser artista, es algo con lo que se nace, al igual que las buenas personas. Se van alimentando y creciendo, como el mejor de los dones, pero para eso, amigo, hay que llevarlo muy dentro. Gracias por compartir, con todos nosotros, tus amigos, el arte de ser artista y enseñarnos lo verdaderamente importante de la vida.
    Os quiero familia, sois maravillosos. Todo un ejemplo!!
    Cuenta con nosotros, amigo, para esa exposición

  18. Precioso, Armando, acabamos de leerlo Coti y yo y nos ha gustado mucho. Una vez más demuestras tu grandeza de alma y gran sensibilidad, no cambies nunca…..
    Hasta las discapacidades y el dolor humano tienen algo de belleza si se saben contemplar como tu lo haces. Nos has emocionado. Besos para todos.

    Coti y Gloria.

  19. Magnífico relato de una persona admirable, siempre con palabras amables y la alegría en su cara como reflejo de su alma. Simplemente te puedo decir, que me ha encantado, que te animo a escribir ese libro, a exponer esas fotos y a seguir transmitiendo optimismo y felicidad. Además ya sabes que tienes la Real Sociedad Económica Sevillana a tu disposición como sala de exposiciones. Saludos

  20. Dichosos aquellos que son capaces de ser agradecidos……….Nada ,o muy poco ,de lo que somos cada uno en la vida,hubiera sido posible sin el concurso de nuestros padres:La cadena de los afectos y las deudas familiares, que se piede en la noche de los tiempos,se ha forjado con el sacrificio y el servicio de cada generacion con respecto a la mas debil en cada momento.No podeis dar mejor leccion a vuestros hijos,que la que ofreceis ,cuidando a este ,ahora,anciano y decrepito,que tanto y bueno hizo entre quienes lo necesitaron ,cuando era brillante y util.Ojala que lo sembrado con vuestro ejemplo,nos sirva a todos a ser mejores y sobre todo a comprender que solo en el servicio,esta la alegria y la justicia.

  21. Leo esta preciosa entrada meses después de su publicación…pues he tenido la gran suerte de que en mi vida se cruzase Yoyo, ya mi amiga aunque aún no nos hayamos podido abrazar en persona.
    Cuando lo leí lloré como hace tiempo que no lo hacía, me emocioné como hace mucho que no me emocionaba… Por lo que Yoyo me va contando, y compartiendo conmigo sois un verdadero ejemplo de AMOR, una pena que no lo pueda poner en letras más grandes. He trabajado muchos años con personas mayores, y especialmente con personas con Alzheimer u otras demencias. He visto a familias totalmente destrozadas por tener en su familia un mayor dependiente, peleas infinitas, desencuentros brutales. También he visto, personas que se han dedicado por completo a su mujer o marido enfermo, ejemplos de humanidad y amor como el que vosotros reflejáis.
    Ya le he dicho a Yoyo, que yo quiero a Balbino para mí, Armando con tus palabras has hecho un retrato emocionante, y precioso de un hombre que no he visto nunca en persona , no he intercambiado ni una sola palabra con él, pero que quiero para mí…
    Desde que le conozco me he sentido afortunada de tener como amigo a una persona única como es Salva Terceño; desde hace poco me siento igualmente afortunada de que una de sus amigas sea amiga mía también ¡te regalo mi alegría por ello! Un abrazo muy fuerte

    • Encantado de conocerte, María. Y gracias por tus palabras, María. Bienvenida a este rincón donde se regala alegría, y te espero mañana con mi nueva entrada, que en primicia para ti y los que lean estoy hoy se llama “Una tarde con mi hija”. Gracias de nuevo por tus palabras y a ver si nos conocemos, que Yoyo me habla mucho de ti.

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