CALMA

la foto 3

  ¿A que no te atreves? Eso me dije cuando iba a publicar esta entrada y me di cuenta que acababa de empezar el verano, el primero en el que tengo blog, y pensé que había que hacer algo especial, un extra de verano, como las revistas de moda que regalan un pareo o un bolso para la playa. Había pensado en otro cuadro escrito para este verano, lo tenía casi pintado, pero me dije: vamos a hacer un tríptico. Todos los pintores suelen dominar varias técnicas, y hacen sus pinitos con otras, aunque sólo “enseñen” una, por eso se les encasilla a cada uno en su estilo. En mi caso, quizás he dado a conocer hasta ahora una versión muy intimista, sincera y realista de mi pintura escrita, pero también hago impresionismo, de vez en cuando me atrevo con lo abstracto, y hasta alguna vez he hecho algo naïf. Y fue así como empecé a pintar como un loco, aprovechando mis noches solitarias del mes de Julio, y ha salido esta trilogía que hoy ve la luz, para quedarse con vosotros todo el verano. Volveré en Septiembre, tengo algunas cosas nuevas en la mente, en Octubre este blog cumple un año, me gustaría que los que me leéis participéis más, no sólo opinando, sino escribiendo…….unas letras, unas frases, algo que decir, algo que pedir, algo que dar, alguna pincelada, o un brochazo. En fin, tengo ilusión, mucha ilusión, la ilusión de un chaval, y fuerza y ganas de comerme el mundo, pero al mismo tiempo necesito calma, la calma que me da el verano, la calma que también carga mis pilas, la calma que serena, ordena y pone melodía a esa mezcla de ilusión, ímpetu y fuerza que me inunda pero que si no se le pone orden acabaría siendo un concierto desafinado y ruidoso.

El verano ha sido y es para mí un premio desde pequeño. Y, perdonad la inmodestia, un premio merecido. Para mí no tendría sentido el año entero, el trabajo, el esfuerzo, el frío, la intemperie, la espera, los días tristes y los malos ratos, si no fuera porque en el horizonte de todo eso están las vacaciones de verano. Llega el primer dia y siempre me digo: ¡enhorabuena, Armando! ¡te lo has ganado! Soy feliz hasta cuando empiezan las vacaciones de los demás, disfruto viéndolos. Disfruto viendo esos coches cargados, que parten hacia el destino que sea, da igual, hacia sus vacaciones, o de los que parten con una maleta en el tren, en el autobús o en el avión. ¿a dónde irán? ¿quién les espera? ¿cambiarán sus vidas este verano?. El día que les dan a mis hijos las vacaciones del cole disfruto más que ellos, todavía me acuerdo de las mías, tres meses por delante, contando los días. Mis vacaciones van empezando con las de los demás, reconozco que me gusta Julio, pese a lo duro que se me hace, como víspera de lo que se acerca. Julio es como llegar arrastrando los pies hasta el agua de la orilla. Mi biografía, además, siempre ha estado marcada por el verano, todos los acontecimientos importantes de mi vida han ocurrido en verano: la boda de mis padres (ahí empezó todo esto), mi nacimiento, cuando conocí a Yoyo, mi boda, el nacimiento de mis hijos, cuando acabé la carrera, mi jura de abogado, todo rodeando el verano.

Por eso, y pensando en todo eso, y en todas las sensaciones que el verano me produce, es por lo que he pintado este tríptico, que está impregnado de verano por todas partes. Pienso que tiene color, olor y sabor, y quizás cada uno de los tres cuadros que he pintado podría representar estas sensaciones. Pero sobre todo estos cuadros tienen calma, la calma de los días de verano, la calma del silencio, de la brisa, de la risa y de la diversión. No he querido titularlos, pues me gustaría que le pusierais titulo a cada uno, a ver qué se os ocurre. Os invito a ello a través del propio blog o de facebook o como queráis. Yo les pondría ahora mismo un titulo a cada uno, pero prefiero el enigma y ser minimalista, y que sean simplemente tres versiones, la 1.1, 1.2 y 1.3, del tema principal, de lo que para mí supone la verdadera definición del espíritu del verano, o al menos de mis veranos: la CALMA.

Bueno, pues lo dicho. Espero que disfrutéis

CALMA 1.1

Todo el mundo tiene la costumbre de hacer buenos propósitos cuando vuelve del verano o después de las Navidades. Todo el mundo se pone a régimen, se matricula en una academia para aprender algo nuevo, o se apunta a un gimnasio. Y todo el mundo se plantea un decálogo de intenciones (buenas, desde luego) que no duran ni quince dias, porque mueren por desatención. Se pegan todo el verano pensando qué van a hacer nuevo en Septiembre. En definitiva, todo el mundo se dedica a aplazar…., y eso es igual que no hacer nada. Dicen los pensadores del Tibet que hay dos dias en tu vida en los que no puedes hacer absolutamente nada, y que son ayer y mañana, razones más que suficientes para hacerlo todo HOY, para vivir el presente y para que emplees el hoy en amar, en disfrutar, en vivir.

Dicho lo anterior, queda claro que nadie se plantea esa nueva vida, esos nuevos bríos, al inicio de las vacaciones de verano. En ese momento la gente piensa en no hacer nada, en tirarse a la bartola o en “desconectar”, cuando en realidad hacen lo contrario: estresarse, hincharse, perder el tiempo, no hacer nada productivo y conectarse a todo lo que puedan, pues se dan cuenta, a las pocas horas de haber empezado las vacaciones, que se aburren, que no están preparados para convivir con la familia, y que se empiezan a agobiar. Conozco un compañero de profesión que trabaja como un loco los domingos por la mañana, parece ser que las mejores ideas le asaltan los domingos por la mañana. Me causaba hasta envidia, qué inspiración tenía el tío, qué capacidad de trabajo. Hasta que otro colega me descubrió la verdad: no soporta ni a su mujer ni a sus hijos, ni una mañana de domingo, en casa y se va al despacho……evidentemente a leer el periódico.  A los pocos días de veraneo esos prototipos se aletargan, empiezan a engordar, o se estresan de apuntarse a todo (qué manía la de empezar el verano y “matricularse” en todo, son los agonies), se llevan peor con su pareja, no acaban de hacer nada de lo que pensaron hacer cuando planificaron las vacaciones y, en definitiva, deciden “planificar” Septiembre, y así nacen los buenos propósitos…..

Pienso que si en verdad existe un buen momento para empezar de cero, para iniciar nuevos proyectos, y para matricularse en las cosas que de verdad importan, ese es el verano, sin duda. Creo que hay cosas que únicamente se pueden acometer en verano, coincidiendo con el inicio de las vacaciones, pues es un momento idóneo para preparar nuestra mente. El verano, y cuando me refiero al mismo básicamente me estoy refiriendo a las vacaciones, es en primer lugar un buen momento para hacer balance del año que ha pasado, y balance es sinónimo de cuadrar cuentas, de equilibrar debe y haber. Para saber a dónde queremos ir, es fundamental saber qué camino elegir, y que vericuetos evitar. El viento sólo sopla a favor de quienes saben qué rumbo llevar y a dónde quieren llegar. Para elegirlo necesitamos hacer un buen balance previo.

El verano hay que dedicarlo, tras ese balance, a quitar piedras de nuestras mochilas. La vida nos va metiendo piedras en la mochila, que nos hacen llegar jorobados y cansados a la meta. Y no sólo la vida, a veces nosotros mismos nos especializamos en meter más y más piedras. Después de haber hecho balance, es el momento de sacar piedras de nuestra mochila, de eliminar lo negativo, de acabar con todo aquello que nos lastra. Y de sacar de nuestra vida a quienes, en vez de sumar, nos restan, o nos chupan la buena energía. Llevar un equipaje ligero nos ayudará a alcanzar nuestro objetivo.

Otro ejercicio que tenemos que hacer es hablar con nosotros mismos, debería ser un propósito obligado. ¿Cuánto hace que no charlas un ratito contigo? No nos damos cuenta que hablamos con los demás, con cualquiera, con desconocidos a través de las redes sociales, pero no lo hacemos con nosotros mismos. ¿Cómo te va la vida, estás contento con ella, cambiarias algo, que opinión tienes de ti mismo?  Hablar con uno mismo es hasta divertido, alegrarse de lo que va bien, ayudarse a superar lo que va mal, darse ánimos. Quererse.  Tú eres el primero que tienes que darte ánimos, tu sabes mejor que nadie en qué aspecto necesitas ánimo y ayuda. Tú eres el primero que tienes que mirarte al espejo por las mañanas, saludarte, saludar a la vida, y decirte un par de buenos piropos. ¿Quién si no te los va a decir? Somos egoístas y exigentes cuando pretendemos que los demás nos den ánimos, nos empujen y nos ayuden, cuando somos incapaces de ser nosotros mismos quienes nos demos el primer ánimo, el primer empujón y la primera ayuda.

Reactivar las relaciones con tu pareja o familia también debería ser un propósito. Muchas veces llegamos tan exhaustos al verano que se nos olvida regar las relaciones más importantes que tenemos, y se secan, por eso siempre se habla del deterioro de las relaciones cuando más se convive, porque se confunde convivir con estar más tiempo juntos. En muchas ocasiones, por no ser el primero en dar el paso, por no ser el primero en hacer algo distinto, o por no ser el primero en cambiar, las relaciones se enquistan. Pienso que el verano nos debe ayudar a mejorar la calidad de la relación, no se trata de estar más horas juntos, sino de que las horas que de verdad compartamos sean horas de sesenta minutos, llenas de intensidad, y por qué no, llenas de perdón, si hay que perdonar; de olvido, si hay que olvidar; y de amor, si hay que amar.

Y hay que inventar proyectos, pensar en nuevos horizontes, en cambiar algo para que tu vida cambie, y en ilusionarse con nuevos propósitos y objetivos. Que gran verdad el dicho “de ilusión también se vive”. Recuerdo ahora una frase de William Faulkner, que siempre me ha gustado, y que dice “siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr”, sin duda entronca con la historia que ya he compartido con vosotros en este blog, la del lanzador de piedras a la luna (Piensa en Grande…).

El verano es una época propicia para ralentizar tu vida, para poner calma en ella, y debemos aprovecharlo para “desconectarnos”, dejar de usar por un tiempo todos los dispositivos electrónicos que nos rodean. Comprarnos una libreta y un bolígrafo y volver a escribir a mano, experimentar el placer de que tus ideas fluyan desde tu cabeza hasta tu mano, y acaben plasmadas en un papel. Mandar una carta o una postal, en vez de un e-mail, un wasap o un sms. ¿No os acordáis ya de la ilusión de recibir una carta, o de enviarla, y de ser correspondido? El otro día fuí a Correos a recoger una multa y delante mía había una china enviando un paquetito a un pueblo de Pekín. Se me olvidó la multa y todo al ver el amor que ponía cuando observaba cómo el funcionario le ponía los matasellos, y las pegatinas con el franqueo, y cómo acarició por última vez el paquete, cuidadosamente envuelto, antes de que fuera al saco de las cartas, y hasta lo besó. Pero, por Dios, ¿qué iría en ese paquete? Lo ignoro, pero iba lleno de ilusión. Y en esa vida al ralentí, deberíamos andar en vez de conducir; calcular sin calculadora; aprendernos los números de teléfono de quienes de verdad nos importan, eso agiliza tu memoria y refuerza los lazos de unión. Tratar de disfrutar de aquellas cosas a las que no prestamos atención pero que tenemos ahí, y por las que debemos dar gracias, tales como tu casa, tu jardín, lo que veas desde tu ventana, tu ropa favorita, comidas, familia, amigos, tu pareja, tus hijos, tus padres. Disfrutar del paraíso que nos rodea, el mar, la montaña, el campo, los olores, disfrutar de la buena gente. Dedicar un día a la comida, a apreciar su procedencia y la generosidad del Ser que la ha creado para alimentarnos, proporcionarnos salud y placer, y dar gracias por ello. Ir al mercado, comprarla, cocinarla y comerla con amigos, cultivar el arte de compartir.

Y, por último, vivir como si fuera el último día de tu vida, disfrutar minutos de sesenta segundos y horas de sesenta minutos. Cuando ves que a alguien cercano le acortan la vida, envídiale, pues ellos le sacan a la vida el doble de partido que tú, porque la viven más que tu, la exprimen, y se fijan más en el mientras que en la meta. Decía un escalador que era más feliz subiendo a la cima que cuando llegaba a ella. No esperemos a ese momento, vivamos desde ya.

Estéis donde estéis ahora, abrid una ventana o levantad la vista, mirad (no ver), y dad gracias.

CALMA 1.2

Perdonad el egoísmo, pero esta entrada va dedicada, con todo mi cariño, a mis amigos y a la gente con la que comparto muchos días del verano. Todo parecido con la realidad es voluntario, y me gustaría que fuese más real todavía.

“Sotogrande despertaba radiante aquel día de mediados de Agosto. Un año más, y van 15, Ramón Co y Rocío Co ofrecían a todo Sotogrande la fiesta del verano, el must de Sotogrande, donde todos quieren estar. Conocidos y contrastados anfitriones, su casa se abría de par en par un verano más en esa fiesta milimétricamente diseñada durante todo un año por ambos, y a la que venían asistiendo una media de 250 invitados, cuidadosamente seleccionados, más los que habitualmente se colaban. Mientras Rocío tomaba aquella mañana una infusión relajante, preparándose para la que se avecinaba, Ramón Co tomaba unas tostadas hechas en el teriyaki casero (vuelta y vuelta), mientras revelaba unas fotos, seleccionaba la música de la fiesta y hacia unas compritas por ebay, últimos detalles. Los alrededores de su residencia en el Paseo del Parque ya denotaban el ajetreo propio de las grandes celebraciones. Los camiones del Catering Costilla ya descargaban el material y las viandas junto a la entrada de servicio, incluido un generador por si se iba la luz. Este año se había lucido, como siempre: un nuevo menú variado de 20 €, copas aparte, vino aparte, jamón aparte, postre aparte. Total, 100 € de nada. Las organizadoras del evento, Francesca M y Yoyo Lo, ya cotejaban la orden de servicio y dirigían el montaje, impartiendo a tan temprana hora las primeras órdenes, algo a lo cual estaban muy acostumbradas. El jardín y los alrededores ofrecían la imagen de serenidad habitual, olor a césped recién cortado, ruido de aspersores, perros paseando en perfecto silencio (en Sotogrande los perros no hacen ruido, enteraros bien…) y joggers matutinos. Por allí pasó el ínclito Gonzalo, que llevaba ya siete vueltas al Paseo del Parque, con su ultimo reloj cuenta calorías, con distancia en millas (25 pavos de nada), y al rato apareció sin sudar, impertérrito, despeinado al secador, cuellos al alza, ritmo perfecto, Jose M.A., enfundado en un polo que parecía un traje de neopreno, ni una arruga. De pronto, un trozo de carne pareció salirse de su pecho, como una tetilla..….no era una alucinación, el polo se había herniado. Diez minutos antes pasó también en su engominado coche PepelPi, que venía una mañana más de hacer los mandados, ya había ido a Mercadona, Hipercor (dos veces) y Valeriano, y ahora iba a recoger el smoking, que se lo acaban de planchar por tercera vez para la fiesta. Había anunciado al servicio que a las 3 en punto se comenzaría a vestir para la fiesta, y que a las 5 ya estaría vestido. Así transcurría una mañana placentera, mientras las peluquerías no daba abasto y los clubs de playa se llenaban de comentarios previos a un festín de esta magnitud, ya se sabe, los que van porque van, los que no van porque no van (este año no me apetece….), y los que se cuelan porque se cuelan (en tu fiesta me colé, en tu fiesta me colé…). En la orilla, Borja MdelB deCo de XYZ, el Rey del Scottex, oteaba en busca de información sensible mientras iba y venía a la boya, siempre a la última en información sotograndina, doble agente que es. Los Omeyas (descendientes de los Omas y de los Itas), siempre cotilleando; y la Sabrosona, que un verano más deleitaba a los bañistas entrando en el agua con una técnica depuradísima: un doble pino puente, este año sin salpicar.

A las 21:30 el desfile de invitados comenzó, los coches iban acercándose a la residencia de los Co&Co, donde los anfitriones, con esa facilidad y temple que sólo tienen quienes desde siempre han mamado este don de dar fiestas, iban recibiendo a los invitados. En la puerta, fotógrafos venidos de todos los rincones, de Vanity Fair, Ké Magazine, La Bocha, Harper´s…..y Doro, todos de smoking riguroso. No había photocall, en Sotogrande no hay photocall, Sotogrande es como La 1, sin publicidad. De los primeros en llegar fueron Santiago Gar y su esposa, Chiqui para los amigos, procedentes de Villa Amparo. Portaban una enorme caja de Loewe con agujeros en su parte superior. La anfitriona, un año más, no pudo reprimirse:

 –         Santi, ¿tan frescos vienen los boquerones en vinagre?

–         Vivitos, Rocio, vivitos

Un camarero del catering se hizo cargo de la caja que, por cierto, nadie volvió a ver. Las organizadoras estaban nerviosas, el pan no había llegado y como siempre era un elemento esencial en este tipo de fiestas de alto postín, sobre todo para la recena, que es cuando de verdad se cena. Porque en Sotogrande, a la hora de la cena, no se cena. Y a la hora del cocktail, tampoco. Alguien del catering las tranquilizó, mandarían a dos camareros a por pan, a la mejor patisserie de Sotogrande: Gago.

Poco a poco hicieron su aparición los its de Sotogrande: Arancha de España, de single & single riguroso; los hermanos Susana Ol y Jaime Ol, from Burgos; Myriam, esta vez sin sus louboutines debido a su lesión del dedo meñique, con su inseparable PepelPi, smoking almidonado; Rosa Par, la armadora, muy encendida (no se sabe si era el efecto flash del maquillaje), sin su marido, que una vez más estaba de negocios; Vladimira, muy abrigada, con el pechito cogío (cogido en Madrid); Luis Ser y Alma, recién llegados del Carmen de Granada, una vez acabados 3 o 4 torneos de paddle; Yoyo Lo, espectacular como siempre, radiante, y su esposo, el afamado abogado Armando Ro; su hermano Luis, el rey de la lente, y su mujer Belén, procedentes de la Costa de Rota; y Antonio de Maria (más conocido como el abuelo de Pelayo), con su mujer Susi, y su hija Suseta, ya en su cuarto mes de veraneo;..….y, tachán tachán, de riguroso smoking negro, recién llegado, con esos ojitos acharolados brillantes, Fernando Starsky Costilla, todo un galán tarareando “…por el amor de una mujer…”

Los jardines de Co&Co se llenaron, y poco a poco el vino y en especial el Lambrusco comenzó a correr, y la música fue in crescendo. Al borde de la piscina, Don I-medio, el falso Marqués del Tesorillo, que un año más se había vuelto a colar, tieso a rabiar y bebiéndose las copas a pares, ya había tratado de ligar con varias invitadas, y confundido él, le había acabado metiendo mano a un invitado con barba, que le arreó un sonoro puñetazo que casi lo tira a la piscina. La anfitriona ya había observado como más de uno perdía el control, e incluso rompía alguna copa, pero este año se había propuesto no alterarse, por lo que se tomó una nueva racioncita de hierbas relajantes y un Lambrusco, y decidió mirar para otro lado. Su esposo, ya en su salsa, había pedido a la orquesta que comenzara a ambientar la fiesta: Paquito el Chocolatero comenzó a sonar a ritmo de saxo(fon). En esas llegó CoKe, el marido de la armadora. Con él venían varios camareros del KE, con Avila a la cabeza, escolta permanente (CoKe viene de “siempre Con el Ké”, pero abreviado). Hoy venía vestido con su traje de gala de Capitán de Yate. Saludó a los anfitriones y les avanzó: “mi regalo viene de camino”.

Una conga a modo de trenecito, encabezada por el abuelo de Pelayo, y seguida por Santiago (el de los boquerones), Arancha de España, Beltrán de Domenech, Melitona de Neguri y Maria del Kiwi (de Sabinillas), recorría el jardín y se adentraba por las galerias de la residencia Co&Co. El Marqués del Tesorillo, con una cogorza que le impedía mover un músculo, se encargaba de que el tren no descarrilara, pues no soltaba a la rusa que llevaba delante. De pronto sonó “Soy Minero” y, apareciendo de entre el tumulto, un cojo ejecutó a la perfección el baile, con dos medias vueltas de antología y un salto que ni Nureyev: era Ramon Co, ya totalmente entregado y desinhibido. La multitud rugía. Detrás suya, y a ritmo de Saturday Night Fever, Starsky Costilla remató la jugada, y a la tercera voltereta, cayó a la piscina… el desmadre era ya total, la anfitriona era atendida de un ataque de ansiedad y se le suministraban potentes dosis de Moët 500 mg.

De pronto, se abrió de par en par la puerta principal de la mansión, y accediendo por la rampa de acceso a la gran piscina, dos enormes focos cegaron a la multitud. Tras ellos, y con Coke dirigiendo la maniobra, la sorpresa de la noche: recién llegado de Marbella, y cargado de Vladimiras, Budas, y un tío con un águila haciendo cetrería en proa, el FALCAO. Sí, señores, el yate Falcao navegando por la piscina. Bueno, más bien encallado, como si fuera el Costa Concordia. Al ritmo del “Que Viva España” el anfitrión se subió al puente de mando y el resto hicieron lo mismo. Santi cogió un walkie talkie y conectó con sus hijas, montando la guardia, ya estaba alerta porque había llegado el Serranito. El Marqués del Tesorillo, que correteaba a Vladimira por el interior de la residencia deliraba, decía que había visto a 40 Niños Jesús, o 40 veces al mismo Niño Jesus, no lo tenía claro. Doro se había puesto la gorra de capitán y hacia selfies con todo el mundo. Y, en medio de toda la vorágine, a lo lejos se divisó una extraña y diminuta pareja: un tipo vestido de policía, como una especie de boy contratado (lo que faltaba), junto a una invitada vestida de princesa, maquillada con purpurina y con tacones brillantes. ¡¡Oh, no!!, lo que faltaba: eran Martina y Nico, que se habían sumado a la fiesta.

Entonces se fue la luz, y todo quedó a oscuras. Costilla, raudo y veloz, corrió a encender el generador, pero alguien había cambiado los cables y los había conectado al enchufe situado junto al depósito de bengalas del Falcao. Fue darle al botón y petar el generador, todos a una, y se hizo la luz, pero a modo de llamarada de fuegos artificiales, la casa se iluminó y todo fue absorbido por el fuego de la luz, y de las llamas, que provocaron una auténtica traca. En menos de un minuto todo estaba chamuscado, y en dos minutos los bomberos llegaron (en Sotogrande los bomberos siempre llegan puntuales) y cubrieron la casa y el jardín con un manto de espuma blanca que convirtió la residencia Co&Co en una casa de Los Alpes……..

Al día siguiente, Sotogrande despertó nuevamente radiante, todo el mundo comentaba la gran y perfecta velada en la residencia de Co&Co. Los anfitriones ya contaban los días para la próxima. 

En Sotogrande nunca pasa nada….”

CALMA 1.3

El primer recuerdo que tengo de mis veranos es Algar, un pequeño pueblo de la sierra de Cádiz, donde nació mi madre. Nada más acabar el colegio, me iba con mis abuelos y mi tía Coty. Eran veranos de pueblo, de buena gente, de salir con los zagales al campo, o al Cerro de las Cruces, a jugar con los tirachinas, y de bañarnos en el río. De largas tardes de levante y de galbana, de contarme historias en esa hora interminable de la siesta; de agua de pozo; de lentas noches al fresco, en las que al amanecer los gañanes despertaban a mi abuelo, que sentado en la casapuerta, en su nocturna tertulia, se había quedado dormido; Y de ir a la playa de Valdelagrana cuando venían mis padres, y de olor a madera mojada en el chiringuito, qué bien sentaba un día de playa de vez en cuando. Algar es para mi la calma de la infancia.

Luego fue Conil, la Fuente del Gallo. Mis padres alquilaban todos los años una casa que solía ser de un extranjero, mis veranos allí eran veranos de mucha playa, de La Fontanilla, de la Cala del Aceite, de reuniones familiares y de amigos en casa, de ver juntos en la tele los trofeos de verano, una especie de Champions amistosa, qué ambientazo; veranos con los Montelongo, con el Parre y Julia, y Fernandita, eran como nuestra segunda familia; y de empezar a mirar a las niñas de otra forma, ¿amor platónico?, la vida saliendo al encuentro.

Pero si hay un sitio que ha marcado mi vida y mis veranos, ese es El Puerto de Santa María. Allí llegué en la adolescencia, allí empezamos a hacer pandilla, amigos para toda la vida. Recuerdo a la familia Muñoz, de Madrid, llegaron todos pequeños, con Carlos casi bebé. Los hemos, nos hemos, visto crecer, hacerse mujeres (recuerdo el dia que, en vez de ver, empezamos a mirar a Marta, aquel verano ya no era una niña), y hombres. Ya Carlos tiene mas de 30 años, y tiene muchos sobrinos. Y hemos, y han, participado en los momentos más importantes de nuestras vidas. Recuerdo que de comer pipas en las escaleras de la marisquería Soriano, y de pasear con nuestras motoretas, pasamos a ser los reyes del Cabo Coco, de la bolera, del centro comercial de Vistahermosa y de Oh Puerto y Joy Sherry. Allí descubrí la vela, de allí nos escapábamos a Marbella, allí se mezclaban con fuerza el levante y el poniente, y nosotros, sin importarnos, perdíamos el norte en interminables días de vivir la vida, de masticarla, de anochecer en la playa riendo y riendo, y viviendo. Recuerdo días de 25 horas, de dar clases particulares y ganarnos un dinerillo, de helados en la Ibense, de windsurf y de patín, de paseos por la orilla, de calma frenética.

Y allí me enamoré como un loco de la que ahora es mi mujer. Recuerdo aquellos besos lentos, oliendo a arena mojada; recuerdo esas miradas que quemaban, y esa sensación de que sólo con tocarnos toda la vida salía por los poros de nuestra piel, uffff,.…..te odio. Cuántas bodas han salido de aquellos veranos, cuanta felicidad, no hay palabras para describir cómo esos veranos llenaron nuestras vidas. Voy con menos frecuencia por allí, pero sigo, seguimos teniendo vínculos con esa tierra, y es tan fuerte lo vivido que cada vez que voy huelo en el mar esos recuerdos, y toco en la arena esos años que Dios nos regaló.

Y Sotogrande. Llegué a Sotogrande en abril de 1998 a ver a nuestros amigos Ramón y Rocío, que acababan de instalarse allí, y a pasar un fin de semana con ellos, y el Lunes invertimos nuestros ahorros en comprar una casita junto a La Cañada. Estábamos recién casados. Nuestra idea era ponerle cuatro muebles y alquilarla, aquello era “una inversión”, nada de apalancarnos allí, nosotros a veranear cada año en un sitio. Y así empezamos a venir casi todos los fines de semana, para comprar en los mercadillos y en las tiendas de la antigua carretera a Marbella aquellos cuatro muebles con los que íbamos a amueblarla; y conocimos a muy buena gente; y el tiempo fue parándose cuando descubrimos que hacia arriba hay una sierra y un campo impresionante, y que hay naranjas, buen lechal, Jimena, Castellar, Guadiaro, otro mundo. Y el encanto del mar, una costa que no es ni Cádiz ni Málaga, pero que tiene algo de las dos. Sotogrande es campo en invierno y playa en verano. Montaña y mar. Y calma. Y llegó el invierno, y un día, sin darnos cuenta, los leños de encina ardían en la chimenea, y la casita de los cuatro muebles era ya un hogar, paredes azules, calor y color; y siempre una buena botella de vino abierta, invitando a quedarse (cuántas botellas de vino nos hemos tomado en casa charlando y charlando, Ramón, ¿verdad?). Y ahí acabó “la inversión” para siempre. Desde entonces llevamos 16 veranos allí; Sotogrande no es para mi un recuerdo, es nuestro verano un año entero. Nuestros hijos se han criado allí, recuerdo sus largos sueños bajo la mosquitera en el Club de Playa, las siestas de Armandito en la hamaca con su madre, las historias de los piratas buenos de Sotogrande; brisa y mar de agua parada, parada como el tiempo, que en Sotogrande se detiene para permitirnos casi tocarlo con las manos y paladear la vida.

Sotogrande, para mí, es vida, vida cinco sentidos; colores suaves; sol tostado; un café en el Ké; tardes de poniente, mar en calma; delfines; el verde del césped al atardecer; sonido de chicharras (el verdadero sonido del silencio); tardes en el Polo; el blanco; un rico y helado gin-tonic; paseos sin rumbo; sombra; lima y limón; un libro; pensar; un panamá; lino; sal; brasas; familia, niños, muchos niños, abuelos, la línea de la vida; una bocha; el Octógono; un cine de verano; caballos, petiseros; dulce de leche; flores; una puerta abierta; sueños; cortinas al viento; una mesa puesta; una botella de vino y unas copas; una tertulia; y silencio, y paz; y gracias a la vida.

Estos han sido y son mis veranos, y este último es en particular mi verano y el de mi familia, y el pequeño homenaje que quiero rendir a todos los sitios que han marcado mis veranos, y que si os fijáis abarcan toda la provincia de Cádiz

A todo esto ya sólo le falta música. Y la música de este verano sólo la puede poner una canción, “la canción”, que cuando la escuchéis se os irán los pies, el cuerpo, el alma y os dará toda la fuerza del mundo para masticar el verano que tenéis por delante. Es Michael Jackson, un genio, y es “Love Never Felt So Good”, remasterizada y cantada virtualmente por él y Justin Timberlake, sencillamente genial.

Buen verano a todos, y que no os falte nunca la calma. Mucha calma…..aquí la hay.

Sotogrande, verano de 2014.

21 pensamientos en “CALMA

  1. Buenos días, amore! Qué buen despertar. Sencillamente genial. Me has hecho disfrutar riendo y llorando. Ya echaba de menos tus crónicas veraniegas, y te puedo decir que cada vez te vas superando. Genial, genial y genial. Sé lo importante que es para tí el verano, y tengo claro que nos jubilaremos en un lugar donde el verano ocupe la mayor parte del año. Así, siempre os acompañará esa brisa y el olor a arena mojada que tan buenos recuerdos nos trae.
    Es un lujo leerte.
    Te quiero, amore!

    • Me alegra mucho que el primer comentario sea tuyo, tú eres parte de los veranos de mas de la mitad de mi vida, y creo que sabes o imaginas lo que yo he disfrutado escribiendo esta trilogia, igual que tu leyéndola. Yo sabia que el Calma 1.2 te iba a recordar aquellas crónicas de nuestros veranos portuenses, cuánto hay que escribir. Y ahora ya tenemos varios temas más para este verano, ¿a que sí? Cuando estoy a punto de empezar mis vacaciones, sólo pensar en ellas y en estar con vosotros me da fuerzas para llegar a la orilla. Gracias por tu comentario, por estar ahí, y por haberte divertido y emocionado leyéndolo. Ya sólo me queda decirte que eches en tu bolso de playa la trilogía y la leas de vez en cuando, pues te seguirás riendo y disfrutando. Y a lo de jubilarnos cerca del mar me apunto. Te odio…….

  2. Como siempre has conseguido que me meta dentro de tuss historias….. Cómo merece la pena la espera….. Bueno y ahí va!!
    1.1 Verano…. Reilusionate!!!!!
    1.2 Verano….imagina… Y. Se hará realidad!!!
    1.3 Verano… Inicio… Principio… Camino

    Gracias de nuevo…. Y ya espero impaciente….

    • Cristina, el verano es para soñar, es una página en blanco para escribir historias y hacerlas realidad. Es el principio del año. Gracias por seguirme y ya sabes…inicio, principio y camino. Que pases el verano que te mereces.

  3. Genial, Armando!!!!
    Coincido con Yoyo, he llorado de emoción y de risa. Fantástica pintura del verano en todas las etapas de tu vida e insuperable la descripción de esas fiestas memorables de los co&co, por la frecuencia que han sido celebradas y la intensidad!!
    He echado de menos las muy reales cenas de Joselito, de cuando el armador dejaba por algunos días sus negocios y era capaz de descansar y relajarse entre familia y amigos.
    Será el maquillaje flash, como dices, el caso es que me doy cuenta de que se me ve encendida, jajaja.
    Que Dios permita muchos veranos como los vividos y con los pies anclados en tierra firme pudiendo disfrutar de la compañía de amigos como vosotros.
    Un beso, querido!

    • Querida Rosa Par, sabes que nuestros veranos dan para escribir hasta el Calma 1.150, seguro que el que ahora empieza (para mi,. claro, tu ya llevas veraneando un rato), nos dará mucho juego, nuevos personajes y nuevas aventuras, lo mejor está por llegar. Del Joselito ya tengo algo preparado, muy real, tan real que flipo cuando lo imagino, me entran unos vapores……En fin, que no hay nada mejor en verano que nuestras familias y amigos nos juntemos y, un año más, brindemos por nosotros. Y da recuerdos al armador

  4. Hola veraneante!

    Lo bueno de leer esta entrada es que huele a verano por todos lados y los que te conocemos sabemos de donde sale. Cierro los ojos y te veo en la playa, da igual cualquiera, tomado el sol y negro muy negro. Con menos años y con los de ahora, da igual, siempre apurando los rayos de sol hasta el último instante. Nadie sabe mejor que tu donde dará el sol en cada hora y como orientarte. Yo, como no me gusta tanto, solo tengo que mirarte y hacer lo contrario, para que no me de el sol, jejeje.

    En el calma 1.2, solo falta Peter Seller y su elefante, has descrito “El Guateque” en versión Sotrogrande Siglo 21, genial… Y parece real del todo…. un diez.

    Las otras dos son Calmas personales y reflexivas, muy buenas y en el conjunta formas una trilogía completa que llena un espacio estival sin entradas. Gracias por compartirlas. Lo de la trilogía suena un poco a “las sombras de Grey” pero en versión light…

    Ha sido un pacer leerte esta temporada y se que en este veranos ya estarás con tu libreta escribiendo historias para “pintarlas” durante el curso que viene. Seguramente, en algún paseo, hablaremos sobre las entradas de los blogs y nos inspiraremos, como hicimos el año pasado y espero hacer muchos años más.

    En honor a ti y a tu amor por el verano, hoy día 25 no publicaré en mi blog, http://www.elsiglo22.com, (siempre es bueno algo de publicidad), para dar esa “calma” que pides. Me has cogido el día, que te cedo gustosamente, porque es verano, tu ansiado verano.

    Un fuerte abrazo y lo dicho Gracias por escribir y compartir.

    Luis

    • En primer lugar gracias por cederme el sitio, pues el 25 es el dia del http://www.elsiglo22.com, todo un detalle. Y pido perdon a tus seguidores por pisarte la fecha, pero es que las trilogias se alargan mucho. Sabes de sobra que el verano me llena, me conoces bien, y sabes que me da cuerda parta el resto del año, una cuerda muy necesaria pues ya llegamos justitos. La temporada ha sido muy grata para mi pues gracias a que tu empezaste primero me he metido en el mundo bloguero, y ha sido un descubrimiento a todos los niveles, una válvula de salida de pensamientos, fobias, filias, y un reto, el cual quiero que siga y me permita llegar a mi ansiado libro. Ya queda menos para nuestros paseos matutinos de principios de Agosto, y para sembrar material para proximos posts. Y sobre todo ya queda menos para compartir esa semana en la que, nunca mejor dicho, fraternizamos. Gracias por seguir esta locura de blog, y que el verano nos llene de calma.

  5. Buenos dias desde Uruguay.!!!!!…hoy viernes tenia por delante una mañana de mucha actividad laboral,hasta que mi hija Martina (vino unos dias a casa a estudiar)me dice:imperdible mama´……. el blog de Armando…asi, tan tranquila y tan “colega” de Armando……con su portatil de periodista entre sus piernas en el medio de su cama,en pijamas con el sol de este invierno entrando por su ventana .
    Me voy a mi lugar de trabajo y no puedo esperar…..y enciendo y entro …. pensando:lo leo rapido…..y me quede y la calma Armando me llego y levante la vista y agradeci! (soy de las que no dejo de agradecer lo que tengo porque senti siempre que hasta la lucha que hemos tenido con Pepe fue y es linda).y lei y volvi para atras y me senti reviviendo a traves de ti algo de lo que tuve la suerte de haber vivido.Imagine personas, recorde otras como al cojo,al lambrusco….me conecte al movil, busque a mi querido grupo de amigas..y me senti en casa nuevamente…
    Gracias
    Gracias Armando….
    un abrazo inmenso a todos .

    • Buenas noches Uruguay, que alegria me da cuando escribes en el blog, querida Negra. Cuando apareces por aqui, o tu hija Martina por facebook, me recordais al verano, a ese verano que he tratado de contar. Espero que te lo pasaras bien en la fiesta de Co&Co, sin duda tu has ido a muchas, y sabes mejor que nadie que son asi, ¿verdad?. No dejes de recordar estos dias, cada vez que abras tu ventana o alces la vista para mirar a través de ella, que justo al lado tuya sopla una brisa de poniente, de tardes en calma, y de verano, de mucho verano, y que alguien estará brindando por vosotros.

  6. Para mi el verano también ha sido siempre muy importante, también guardo muy buenos recuerdos y me sigue gustando y lo sigo esperando como cuando era niña.
    Gracias por el calma 1.2 , muy entretenido y gracioso. Por mi parte, te diré, que estamos encantados de formar parte de tus recuerdos de verano.

    • Chiqui, el verano esta empezando, y seguro que escribiremos mas de una divertida historia, sin ir mas lejos el Domingo 27-7 pasamos un maravilloso dia en el Falcao, recien remolcado de la piscina de Co&Co. Para nosotros tambien es un placer compartir ratos relajados de hamaca con vosotros, y esos magnificos boquerones en vinagre en cajas de Loewe que prepara Santi.

  7. Querido Armando,
    Sólo decirte, que me parece caro 100€ por tan escaso catering, entiendo que Yoyo y Raffaella se llevarán tela de comi.
    Por eso, espero podamos disfrutar este año, por segunda vez, de la que fue la fiesta de mas glamour del verano tostongrandiense del 2013, la fiesta flamenca gibraltareña marroquí.
    Término ya, si no tus seguidores van a seguir más mis comentarios que tu blog.
    Sólo me queda decir que gracias a casi todos los que nombras en tu 1.2 paso unos veranos estupendos y mis hijos solo hablan de volver a tostongrande. Muchas gracias a todos por esos días que se pasan como horas de la rápido que van.

    Un fuerte abrazo

    • Borja MdelB deCo de XYZ, yo para ti tengo una entrada sola, tu me das mucho juego, sólo con tu apellido tengo medio blog escrito. Estoy deseando que llegues y cogerte el primer dia por banda, me han dicho que traes un jamon excelente, el mejor de Sotogrande, como las fiestas de Co&Co, pero se desvanece en un dia y no lo vuelvo a ver más, ¿¿¿un espejismo quizás??? Tengo un par de misiones preparadas para ti esta verano en la orilla, traete tus superaletas y ve poniendo fecha para el jamón, querido, que no te libras este año. Y, por ultimo, gracias por tus comentarios de cariño y sinceridad, se que en el fondo te gusta pasar unos dias con nosotros en esta aburridísima playa, y que nos echas de menos.

  8. Felicidades Armando. Tu descripcion del verano, insuperable. Calma es una expresion q relaja con solo leerla y eso es precisamente el verano, paz y tranquilidad. Espero q disfrutes de esa calma tan deseada y esperada en compañia de los tuyos. Un abrazo y recuerdos.

    • Alfonso, tu has participado en muchas de nuestras aventuras veraniegas, y encima te llevaste a Marta, la de la familia Muñoz de Madrid, para que los seguidores comprueben que lo que escribo es pura verdad. Te deseo un buen verano, no sólo de Sur, sino de Neguri.

  9. Querido Armando:A cabo de leer tu cronica veraniega y me lo he pasado genial metiendome hasta el tuetano en cada una de las tres historias.La primera (y ultima) y ultima vez que fui a Sotogrande fue contigo y con Juan Muñoz ,hace cerca de 20 años y nos quedamos en un apartamento que alli tenia uno de los Muñoz Tamara.Nunca fui hombre de playas y de mar,mi mundo y mi tiempo esta en la Campiña Sevillana,Osuna , mi arcadia feliz,la que espera mi regreso a una cita nunca rota ,desde que siendo un niño me mandaron interno a estudiar a Madrid .Siendo aun soltero y temeroso de que algun dia cualquier mujer me llevara a destinos pasados por agua ,me hice una casa,que tu visitastes Menos mal que andando el tiempo tuve la suerte de encontrar a Maria ,que comprendio mi pasion y le hizo un hueco a este pueblo en su vida ,con el compromiso de que yo compartiria con ella un mes en Vistahermosa,el lugar al que estaba vinculados sus veranos desde que nacio.Gracias ,por este magnifico rato que he pasado leyendo lo que escribes y que no hace sino recordarme todas las cosas que tenemos siempre pendientes de contarnos y animarme a que este otoño nos veamos con la frecuencia que el afecto que siento por Yoyo y por ti ,merece…………………….Un fuerte abrazo y feliz verano,amigo.

    • Juan Maria, creo que no hay nada más bonito que contar los veranos de cada uno. Yo escribiría un libro tipo La Colmena, lleno de personajes y de historias del verano. Tu desde luego eres el rey del secano, yo podria escribir una entrada del blog de tus veranos, de tus paseos por la calle Larga de Jerez o tus escapadas a la finca de Maria, todo menos ir a la playa. Y de cuando fuimos de Sotogrande a Marbella, a lo chiringuitos guais (Nikki beach, Don Carlos), y tu te quedabas en el césped, vestido hasta con calcetines, reservándonos la mejor mesa. Eso si, era sentarse una inglesa, una sueca, o una argentina y alli estabas tu con tu piquito de oro preguntándole por el Presidente de la República o pro lo que fuera. Maria tiene el cielo ganado con un tio de secano como tu, y tu has tenido suerte, porque si se llegan a hacer realidad tus temores, te veia ahora con el Meyba en un chiriguito, hasta arriba de crema. Gracias por tus cariñosos comentarios, y sabes que el afecto es recíproco. Yo también os deseo un feliz verano, de calma revuelta, o de revuelta calma. Un abrazo

  10. Hola, Armando! perdona que haya tardado a mi fiel cita con la respuesta. leí tu entrada la misma tarde que me llegó pero quería responderte como merece y no he tenido el tiempo necesario. Ahora que estoy trabajando, es más fácil… ;-)))
    Genial tu entrada. Genial en el fondo y en la superficie. genial en toda su extensión. Es fácil, con ella, dejarte llevar por los pliegues de nuestra memoria y complacernos en los recuerdos comunes pero únicos.
    El verano, como bien dices, es un punto de inflexión. Como el año nuevo. Tienen en común el aumento del número de divorcios a la vuelta de las vacaciones, tanto de verano como de navidad, pero bueno, ese es otro tema… Pero es un renacer, como renace nuestro móvil cuando le cargamos la batería y deja de dar pitiditos y de ralentizarse o andar fastidioso perdido… La calma. la bendita calma y el descanso, el ocio, el reencuentro, la lentitud, el tiempo, las horas largas, el sosiego, la bonanza, el bien clima, la ropa amplia, el mar y la brisa… Perder de vista el bendito trabajo y todos los quebraderos de cabeza, los horarios y prisas. Las premuras y el destajo…
    Calma 1.1 aporta renacer. Ilusión. Proyectos. Vida.
    Calma 1.2 aporta presente, risa, amistad, alegría. El humor puesto al servicio de la amistad en las teclas de un cronista de altura, con agudeza, capacidad de observación y mucha, mucha, mucha guasa (no Whatsapp). Ya conozco a muchos de los protagonistas de este moderno “Guateque” gaditano fronterizo y comprendo lo mucho que te carga las pilas ese mes de descanso y diversión al fifty-fifty, rodeado de tu familia y tantísima buena y divertida gente. parece que lo estoy viendo… jajaja
    Calma 1.3 aporta pasado, el necesario pasado. Los recuerdos de la infancia y primera juventud que constituyen la base de nuestro crecimiento, de nuestro ser. Un gran relato que parece un espejo en el que mirarnos y encontrarnos.
    Gracias por compartir tus vivencias y tu talento.
    Hasta el mes que viene.
    PD: por cierto, no os vayáis mu lejos a jubilaros, hombre. Un sitio magnífico, precioso, agradable y soleado, con el mar muy cerca es… Sevilla.

  11. Hola Armando, de “ilusionista” a “ilusionista”, enhorabuena.
    Buscamos la calma, yo soy más de otoño, quizás porque “hago los deberes” en verano y consigo desconectar y volver a ilusionarme con nuevos proyectos.
    Enhorabuena de nuevo por generar motivos que dan alegría. Te seguiré leyendo. Te animo también a leer mi blog de relatos, SUEÑOS “DISPARATE” (www.sdisparate.wordpress.com).
    Por cierto, soy Cristina, la mujer de Javier Romojaro, por si no me ubicas.
    Un saludo!
    Cristina G. Montero
    @sdisparate

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