VUELVO

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¿Sabeis cómo acabó Calma 1.2?  ¿Queréis conocer qué nuevas historias y aventuras han ocurrido este verano? ¿Han dado algún resultado o se han cumplido los sabios consejos que plasmé en “Calma” hace ya dos meses? Me he retrasado, ya lo sé, el 13 queda ya muy lejos, pero ya os dije que a la vuelta habría cambios en el Blog, novedades, en fin, el inicio de la segunda etapa, pues mi primer escarceo con este mundo bloguero fue en Octubre de hace un año, y empezamos ya la segunda temporada. De momento, voy a publicar a primeros de mes, no digo el uno, sino a principios. Y voy a incluir dos entradas: una será en la línea que hasta ahora tenía el Blog, vitalista, de ilusión, de corazón, desde dentro de mí. La otra será más desenfadada, trataré de mezclar actualidad, temas candentes, algo de polémica y crónica, mucha crónica…..porque el público me lo pide. En esto del mundo bloguero estoy descubriendo que pasa como en otros géneros, como la literatura, la pintura o la canción, que uno se dedica o sigue una determinada línea; un día hace un pinito fuera de la misma, y al final su ópera prima no es la que pensó, sino aquella faceta que nació residual pero se consolidó. Hoy debo reconocer que el éxito del verano ha sido Calma 1.2, hay gente que hasta quiere que la inviten a esa fiesta, todo degenera, ya sabéis. Y eso me ha dado juego para desarrollar otras crónicas, y una con otra casi me sale un libro del tirón. Con aquello de que “en Sotogrande nunca pasa nada….”, empieza uno escribiendo de una plácida tarde de playa y acaba saliendo una película de acción. Reconozco que me he divertido muchísimo este verano escribiendo mis crónicas a pie de hamaca, pensándolas, imaginándolas y plasmándolas al papel. Nunca había escrito tan directamente, tan sin pensar, tal como sale, y reconozco que mi cabeza fluía a más velocidad que mi mano y a veces solo acertaba a poner un titular, una idea, y puntos suspensivos.

El verano ha tenido lo que necesitaba, calma. Y de la calma salen buenas ideas, y queda un poso del que luego hay que ir tirando el resto del año. Y no he escrito en Septiembre porque realmente el veraneo (al menos mental) ha continuado, porque no me resignaba a que tuviese que acabar el dia 1, sólo porque regresábamos al trabajo o los niños al cole, y porque quería alargar el atardecer del verano. Por eso no he escrito hasta ahora, lo reconozco. Pero ahora viene una bonita etapa, la de recordar lo bueno que ha dejado este verano, la de seguir la estela de tantos buenos recuerdos, la de rumiar tantos momentos y sensaciones, con la calma que necesariamente aporta no ya sólo el paso del tiempo, sino la calidez que nos trae una estación en la que cada hoja que se cae debe recordarnos lo que fue el verano: desde una risa olvidada, hasta una historia revivida, pasando por una lágrima seca o, sencillamente, una larga tarde de poniente, de esas que nunca acaban.

VUELVO con ganas, con muchas ganas de escribir, de contar cosas, y con ganas de que todos aquellos que me honráis leyendo estas reflexiones, VOLVAIS también, al Blog, a mi vida, y a llenar estas páginas con lo que libremente penséis o queráis decir. VUELVO con ganas de entrar en vuestras vidas, si me dejáis, y con ganas de que vivamos la vida, y de que, si hace falta, volvamos a empezar.

VUELVO con dos posts muy distintos: NUESTRA HORA y EL TSUNAMI. No se si esto va a funcionar, es como hablar de golpe de dos temas tan dispares, que parecerá que escriben dos personas distintas. Uno es una crónica, una noticia, un sucedido (o no); el otro es una reflexión y un grito de ánimo, de invitaros a salir de nuestras trincheras, de despertar y de ser conscientes de que tenemos un papel importante que jugar en el mundo.

VUELVO. Hola de nuevo. Espero que os guste lo que he escrito, y que pasemos una buena segunda temporada juntos. Y de antemano, gracias.

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NUESTRA HORA

A mi vuelta al trabajo tuve la sensación de que no había descansado, de que todo volvía a ser igual, de que me costaba avanzar, como si fuera un elefante, con movimientos lentos y pesados. Parecía que no había tenido vacaciones, arrastraba mi mente igual que uno arrastra sus pies cuando ya no tiene ni fuerzas en un caluroso día de Julio. Pero era Septiembre, y ya no había más veraneo hasta dentro de un año. Me costaba la vida acabar un simple escrito, no digo ya un dictamen o algo más profundo. En fin, para acostarse y no levantarse. No me preocupé en exceso, pero reconozco que me agobié, máxime cuando en mi profesión como no empieces Septiembre a tope es que ni cobras. En esos momentos sólo me atacaban pensamientos negativos, que son como las moscas, que si encima das un manotazo vienen más todavía. Creencias limitantes. Obstáculos. Pegas. Soy de los que cuando todo eso ocurre me digo: “¿a mí? Imposible”. O me digo: “anda ya!, fuera!, fuera!” Pero aunque me lo decía, ahí estaba esa sensación.

 

Decidido a darle el manotazo definitivo a la situación, quedé con un amigo a tomar un café, un amigo que lo ha pasado mal precisamente por ser amigo de sus amigos, que además eran sus jefes, y anteponer su lealtad a otras cosas. Algo parecido me ha pasado a mí, también con esos tipos de jefes, pero en otro ámbito, pues a Dios gracias yo soy todo lo independiente que puede ser un autónomo, y nunca serán mis jefes. Comentando nuestras situaciones, me dijo mi amigo que desde que lo han dejado (y digo esto no porque hayan cortado como los novios, sino porque a él esos jefes y “amigos” lo han dejado tirado como a una colilla), sólo han aparecido cosas buenas en su vida, se han abierto nuevas puertas, es más feliz y encima le han salido nuevas líneas de trabajo, y se ha quitado un peso de encima importante. Curiosamente a mi me pasa igual con esas personas, que a medida que me alejo me siento mejor, me doy cuenta del tiempo que he perdido entregando una lealtad no correspondida, y cada vez tengo más claro que en la vida hay que cerrar puertas para poder abrir otras, y que a veces Dios te quita algo para hacerle hueco a otra cosa buena que te va a llegar. Ya con el segundo café llegamos a la conclusión de que esos jefes, esos “seres superiores”, en el fondo no son nada, son unos fracasados, les hemos dado mucho pero no les debemos nada, y realmente lo que ha quedado al final de todo somos NOSOTROS, que lejos de cambiar hemos seguido siendo iguales, los mismos, pero mejores, y que hemos evolucionado, mientras que los “seres superiores” siguen anclados en lo que un día fueron, o creyeron que eran, sin darse cuenta que ya no son.

Me despedí de mi amigo, y decidí dar un paseo antes de volver al despacho, pues todo lo hablado y vivido en ese largo café merecía ser desmenuzado, paladeado, deglutido y hasta rumiado. De pronto me sentí como despejado, ligero, mis pies avanzaban rápido, ya no me arrastraba como un elefante, la sensación de cansancio desapareció y mi mente empezó a funcionar a velocidad de vértigo, como si el oxígeno fluyera por mis neuronas a máxima velocidad, las ideas se ordenaban, mi espíritu “se venía arriba”, y una grata sensación de querer conquistar el mundo me invadía. En esos momentos me gustaría tener un disco duro al que dar la orden de grabar, pues todo lo que pasa por mi mente es especial, es sincero, es real y es posible, pero sobre todo es como una fe ciega en lo que pienso o deseo, y eso es como un chute de esperanza.

Entonces me di cuenta que el veraneo sí que había servido, que por supuesto que había descansado, y que gracias a todo eso, y a mi particular calma estival, el terreno estaba abonado y el camino despejado para poner en marcha los sueños de la vida, las ilusiones, los proyectos, afrontar los retos y empezar, volver a empezar, volver a luchar, como cada año en Septiembre, empezando nuestro particular curso.

Y entonces me dije que era mi hora, que era nuestra hora, la hora de los “mediocres”, de los que a veces hemos estado en un segundo plano, detrás o a la sombra de los “seres superiores”, o de las “creencias limitantes”, o detrás de los que te dicen “tu no vas a poder hacer eso”, o sencillamente la hora de los que no se han creído capaces de lograr algo, por insignificante que sea, o de los que no han creído en ellos mismos.

ES MI HORA, ha llegado la hora de pasar al primer plano, de dar la cara, de luchar por lo que crees, de levantar la cabeza, de creer en ti, de valorarte, de sentirte capaz de hacer las cosas (¿y por qué no?), de intentar hacer eso que llevas tiempo pensando, de atreverte, de hacer que las cosas sucedan (porque solo la lluvia cae del cielo), de saber decir “no pasa nada”, de saber decir NO, y de demostrarte, a ti y a todos, que tú vales, y que ya no hay ni “seres superiores” ni “creencias limitantes”, porque, por encima de todo, tú puedes.

Y ES NUESTRA HORA, la hora de todos nosotros. La hora de todos cuantos ahora leéis esto, y a los que os tengo por amigos, la hora de dejar de pensar y de hacer las cosas, de dar pasos al frente (¿y quién no tiene que dar ninguno?). Tenemos que dar ese paso, y creérnoslo, y ser, sobre todo ser. Ya basta de estar (este verbo es pasivo), hay que ser. Ha llegado nuestra hora, y hay que aprovecharla, hay que subirse en ese tren que ahora pasa por delante tuya. Y no desfallecer. Se me ocurre ahora mismo mucha gente, y no quiero que se me olvide nadie, los “etiquetaría” como en facebook, con sus nombres en negrita: es tu hora, amigo que persigues un fin; es tu hora, amigo que estás enfermo; es tu hora, tú que estás buscando trabajo; es hora de que pongas en marcha tu proyecto; es tu hora, Teresa R, de luchar contra el ébola; es tu hora, Yoyo, ¿te organizo algo?; y la tuya, Franci; y es tu hora, Luis; y la tuya, Paqui; y la de todos mis sobrinos, que empiezan a bucear en el mar de la vida; es tu hora, cuñada; y la tuya, Marilo; y vuestra hora, Belén y Marta; y la de Armandito y Martina; es tu hora, Cristina la del cole, y la de tu hermano; es la hora de quienes hoy habeis rezado a la Virgen; es la hora de mis padres, y de mi suegro (nunca es tarde) y es tu hora, ……….amigo o familiar cuyo nombre no he escrito y a quien pido disculpas si no se ve reflejado. Es hora de que abras la ventana, mires al frente y te aprendas de memoria esos árboles o ese paisaje que ves, o ese mar que tienes ahí delante. Apréndetelos de memoria. Es tu hora, es tu momento. Aprovéchalo y no pierdas ni un minuto en empezar.

Como dijo Henry Miller, “cada día de nuestra vida estamos creando nuestro destino”

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EL TSUNAMI

“Sotogrande despertaba radiante aquel día de mediados de Agosto. A las 10 de la mañana, el Club lucía impecable, el mar era un plato, y Susi, la Marquesa de Murillo, se daba su primer baño del día, mientras el Comandante De María leía tranquilamente el periódico en su hamaca. A ellos correspondía el honor de abrir todos los días el Chiringuito “El Tumbao”, nombre con el que unos pocos elegidos habían bautizado a una zona virtualmente acotada del Club en la que de vez en cuando compartían delicatessen, buenos caldos y confidencias a la orilla del mar. Y donde imperaba el estilo Zan, nueva modalidad asiática, lo más it, lo último en Sotogrande (y que viene del latín zanganus, zanganeo). Aquel día Yoyo Lo y Santiago (el de Villa Amparo) habían organizado un maridaje de sandwiches y boquerones para el brunch, que prometía (ya sabeis que en Sotogrande ni se come ni se cena, se brunchea). Fernando Cost (antes llamado y conocido como Costilla, Starsky, o el Costi) ponía el melón y la sandía, y las palmeritas para la merienda.

Un rato después, la playa aparecía poblada: Martina y Nico peleaban, un día más, y Borja MdelB deCo de XYZ ya había hecho acto de presencia y observaba con discreción los movimientos costeros, mientras se apañaba unas entraditas para la fiesta del After Polo de esa noche. Desde que se destapó el escándalo de la BIA (Borja Intelligence Agency) sus movimientos eran más discretos, aunque todos ya sabían (porque en Sotogrande se sabe todo), que este año la cámara de superprecisión iba camuflada en las aletas de Pilar Pa, y la antena del repetidor en la boya. En la orilla, PepelPi, junto a sus cuñados y sus invitados, en un grupo no inferior a 15, charlaban animadamente, mientras hacían la reserva en Trocadero, almuerzo y cena, doblete que te crió. Al rato, y eran sólo las 12:30, irrumpió Pedro Scalpers, que venía de cambiarse de bañador y ya se había puesto el quinto de la mañana, combinado a juego de polo ceñido con cuellos subidos, efecto mariposa.

En estas aparecieron Rosa Par, recién llegada de Bagus (tiene tarifa plana conjunta con Yoyo Lo) y su esposo Coque (armador, barman, animador y Briatore Sotograndino), que amablemente invitaron a los presentes a dar un paseo en su yate, el Falcao, porque el Falcao es un yate como Dios manda (todo el mundo en Sotogrande sabe qué es el Falcao, luego no voy a hacer aclaraciones, ya que su fama le precede). Les acompañaban los Marqueses de Neguri (D. Fernando Urk y Dña. Lulu), recién llegados de Guetxo, y los Co&Co (los por todos conocidos Ramón Co y Rocío Co, ya ultimando los preparativos de la fiesta del verano, este año con temática country). Luego embarcaron los Duques del Tapón, Sres. de Torrenti, D. David y Dña. Sara, junto al magnate del ladrillo, Jesus Little Bull y su esposa, y el rey de la lente, Luis Ro y su esposa Belén.

Serían las tres de la tarde cuando el Falcao zarpó, y todos los pasajeros desde estribor saludaban, a lo Vacaciones en el Mar, mientras que un rugido de música acid se escuchaba desde la orilla a su paso por el Club. De pronto, una leve ola comenzó a elevarse de manera simétrica y reiterativa, desde el Falcao a la orilla, en suaves pero cíclicos movimientos, en un perfecto silencio, y en sucesivas series de olas, de tres en tres, de 5 x 15, una vez, otra vez, y otra vez. En perfecto orden y simetría. Y vuelta a empezar, ahora con un sonido más próximo a un rugido, con series de olas de cinco en cinco, y de 10 x 25. Y el Falcao que se movía cada vez más. Y nuevamente las olas, y más ruido, pero armónico, muy armónico, más fuerte pero armónico; y el suelo empezó a temblar un poco, pero a buen ritmo, siempre a buen ritmo. Y el viento soplando (mejor dicho, silbando, cada vez más fuerte pero silbando, componiendo una bella melodía). Y ahora las olas ya venían cuadradas, rectangulares, pero perfectas, todo perfecto.

Un lugareño gritó desde la orilla:

–         Un Zunami, un Zunami !!!!

Oohh, era un tsunami, el tsunami de Sotogrande, que ya había llegado, dijo serenamente Monique, que se había limitado a arquear sus cejas por debajo de su elegante panamá, sin descomponerse.

Lo primero que cogió por banda el tsunami fue al chiringuito “El Tumbao”, que literalmente se fue al carajo, llevándose por delante las viandas, los sándwiches con los cartelitos de Yoyo Lo, a la Marquesa de Murillo, al abuelo de Pelayo (el comandante De María), al periódico y a Suseta, heredera del Marquesado y a la sazón madre de Pelayo, junto a la sandía, el melón y las palmeritas de Fernando Cost, y el brownie de Arancha (pero qué bueno que está el brownie de Arancha). Doña Pepa y Doña Ana, a la sazón las abuelas de Casilda, madre y suegra del PepelPi, respectivamente, también fueron arrastradas, con la suerte de que iban bien plantadas en sus hamacas y salieron navegando Club arriba, cuáles lanchas de la película “El Niño”. Myriam, que estaba boca abajo en la hamaca con el móvil, ni se inmutó, y sólo dijo que algo le había salpicado. La ola también arrasó la zona frontal de la parte de los mayores del club (el denominado CCC: Club de la Cadera Caida), llevándose por delante andadores, muletas, prótesis y alguna que otra sillita eléctrica (y es que no se cansan de decírselo, que no pueden estar siempre en primera fila, que son como niños.….), y también arrasó con la mesa de los fundadores, con el coleta (que otro día más se había colado) y con la Marquesa del Kiwi y el Marqués del Tesorillo, que un día más se deleitaban con una tapita de boquerones, a medias. Vladimira lloraba, porque el tsunami cogió a Vladimiro nadando a la boya, como todos los días, ¿qué sería de ella?

Rápidamente el dispositivo de tsunamis se organizó, porque en Sotogrande todo está muy organizado, y mientras que se veía avanzar al Falcao a toda pastilla hacia el club, se abrió la compuerta de evacuación, y el agua comenzó a salir de manera ordenada desde la zona de la piscina de niños, llevándose por delante al castillo hinchable que había en la piscina, a Inés Desastre, que portaba su copa en mano, a los tres paparazzi que le hacían fotos “robadas”, y a nuestra querida Laura, la camarera (hola cari, ¿cómo estás?).

En dos minutos ya estaba allí Doro, para hacer sus fotos; Armando Ro, el afamado cronista de sociedad (sí, el del blog www.teregalomialegria.com), libreta en mano, Nico Valero (de Claver & Claver & Claver), que está en todos lados, pero que jartible es, y Gago, siempre solidario, cual Amancio Ortega, que había donado desinteresadamente a la causa todas las barcas, colchonetas, flotadores, sillones y sofás hinchables que vende, para ayudar a la evacuación (Dios mío, lo que salió del almacén de Gago, si hasta tenía dos zodiacs). Los servicios de seguridad y canalización, liderados por los Del Pino y los Entrecanales, organizaron una línea de salida del tsunami por el Paseo del Parque hacia arriba (línea de ida), y de regreso (línea de vuelta) por el Paseo del Parque hacia abajo (en Sotogrande hasta el tsunami está perfectamente dirigido), desembocando en Trocadero (de donde previamente tuvieron que sacar de la piscina a unas pilinguis que jugueteaban con unos gordos ucranianos que parecían los primos de Paquirrín). A mitad del recorrido del tsunami, cerca de la residencia de los Co&Co, se dispuso de un avituallamiento para los evacuados, a cargo de Yoyo Lo y Francesca M (el negocio es el negocio), que rápidamente improvisaron un Tsu-Brunch (desde entonces, lo último en cocina de emergencia), y a la altura de Paniagua se montó un mercadillo solidario donde, cómo no, no faltaban ni los Panamá ni las gafas de Mr. Boho, como los domingos. Nono el del KE, en dos minutos, ya vendía un menú de baguetes a las que denominó “barquetas del tsunami”, de variados sabores, y dispuso a todos sus camareros en cada esquina del Paseo del Parque (a 10 pavitos la barqueta, que no falte alegría). Monique, siempre solidaria, organizó una rifa benéfica para los afectados, y vendía las papeletas subida al castillo hinchable que la corriente había desplazado desde el Club, y que en esos momentos servía de cuartel general. La verdad es que no se rifaba nada, pero todo el mundo las compró, así es de solidaria la comunidad sotograndina.  El agua enfurecida, pero desde luego bien canalizada, desplazó cuanto encontraba a su paso, y arrasó con todo y con todos. Cuentan que el Palenque (un restaurante que había abierto hacia pocos días el dueño de El Bodrío) quedó sepultado íntegramente bajo el agua, destrozadito entero, triturado, empapado, machacado, deglutido por el agua (qué dolor, qué pena), y dado que hasta las canchas del polo llegó la inundación, sólo se salvó la torre de retransmisiones, que llegó flotando hasta la esquina de La Quinta, desde donde el speaker siguió retransmitiendo el tsunami y lo que acontecía, inventándoselo todo, como siempre, y repitiendo una y otra vez: “ahí va la boshaaa, ahí va la boshaaa, la coge El Pelón, la pasa a Santiaguito, y remata desde su shaaate Adolfito Cambiasso, sí, sí, sí, entró, entró”

Con todo inundado y con todo flotando, a la altura de los Granados de pronto el tsunami quedó silenciado, detenido, el cielo abrió y el agua se calmó, y todo Sotogrande se convirtió en un enorme canal, como Venecia, porque cuando Sotogrande se inunda es como Venecia, como Dios manda (nada de riadas descontroladas, ni desbordamientos imprevistos, ni coches flotando, ni barro, aquí como Venecia y punto). De repente, y a bordo de un precioso sofá hinchable, cubierto con un tapete de Meridiana, pasaron Susi y Antonio, el Marqués consorte, tomando plácidamente una copa, como si estuvieran en “El Tumbao”, más Zan que nunca. Y Doña Pepa y Doña Ana, las dos habían cambiado las hamacas por una moderna lancha de Gago, y felices navegaban hacia Trocadero, cigarrito en mano, al encuentro de PepelPi y el resto de la familia. Las líneas de ida y vuelta del tsunami cambiaron de nombre, y ya eran ya el Canaleto del Parque. Y en las proximidades a la Farmacia de Paniagua se produjo un maravilloso y emocionante  encuentro entre Pedro Scalpers (que venía con el bañador numero 16 del dia, y con una camiseta herniada a la altura del pectoral derecho, justo debajo de la calavera) y Maria Val, su mujer (la que es de Sevilla e hija única), que había salido a su encuentro con sus cuatro churumbeles, con Pepito al frente. Era como en “Lo Imposible”, pero en Guadiaro. Entre los restos del tsunami, apareció de todo flotando, incluso un móvil desde el que una tal Antonia no paraba de repetir “Ooola Xicas, hay arguien por ahí?” Poco a poco, todo el mundo apareció por el Canaleto del Parque, incluso el Falcao navegaba plácidamente camino a la desembocadura del Cucurucho, aunque alguna dama volvía un poco mareada, más bien gomitada. Fernando y Lulu, los Marqueses de Neguri,  ya pensaban en una tranquila cena en tierra firme, en “La Eulogia”, su preferido: como siempre, dos tortillitas por el módico precio de 70 euros, a ellos les encanta el chiringuito pero no prueban el pescado, así somos los de Neguri, con dos co….. Otros irían a “La Costillería”, el restaurante de moda del verano..…esa noche actuaban los Escarabajos de Utrera, cena, barra libre y espectáculo por 35 euritos, éxito garantizado, y encima iban a cantar Perry Lane, el tema favorito de su dueño.

De pronto, un dron sobrevoló el canal, manejado como sólo un profesional sabe hacerlo……tomando imágenes aéreas de todo: cómo no, era el último artilugio de la BIA, conectado a Google Earth. Dicen que incluso ha localizado a la Sabrosona haciendo el pino puente en la parcela de su nueva residencia, qué precisión. Señores y Señoras, Borja MdBdCo ataca de nuevo………….

Al día siguiente, Sotogrande despertó nuevamente radiante, todo el mundo comentaba los efectos del Tsunami y todo volvía a su orden natural.

En Sotogrande nunca pasa nada….”

(dedicado a nuestro buen amigo Antonio de María, y a su encantadora esposa, Susi, los Marqueses de Murillo, en homenaje a los buenos ratos que hemos pasado juntos este verano, y que ya no nos los quitará nadie)

 

Y UNA PROPINA, antes de irme

Hay que darle el Nobel de la Paz, o el mayor galardón mundial, o la santidad,  a esos misioneros que han muerto sólo por ayudar y dar la mano a quienes mueren de ébola en África. Esos pobres infectados son más ricos y dichosos que todos nosotros, porque en su enfermedad y en su desgracia han tenido su mano cogida por grandes personas, que sin guantes, máscaras, botas y trajes de seguridad o incubadoras les han dado en sus últimas horas el bien más preciado que podían recibir: una mano y una caricia. Aquí, en la civilización, en la cultura, en Occidente, en el mundo del “i-quegilipollas somos”, los metemos en una incubadora, nos vestimos de marcianos, forrados por cien capas, y somos incapaces de darles la mano o simplemente acariaciarlos……sólo nos preocupamos de no contagiarnos, de tener medidas de seguridad y de pedir dimisiones, y de publicar chistes malos en las redes sociales. Qué vergüenza me da, cuando veo que los dos primeros muertos en este país han sido esos misioneros cuya única misión era precisamente darles su mano. Vaya desde aquí mi caricia a modo de oración por ellos, y sobre todo por la enfermera Teresa RR, que tiene a todo el mundo, a millones de personas, mirándola, pero que no tiene quien le coja la mano y le haga una simple caricia. Y ahora que voy a cerrar esta edición, el perro, lo que faltaba. Diré lo que decía el cómico: ¿pero tu tiene perro ni ná?. Qué vergüenza y qué triste espectáculo estamos dando al mundo.

Hasta la próxima

 

 

17 pensamientos en “VUELVO

  1. Hola.
    Ha merecido esperar este tiempo para leer esta entrada. Genial. Diversa, positiva, fresca y actual. Totalmente de acuerdo con la primera y la última y recordando buenos momentos en la segunda y con la sonrisa puesta.

    Espero que esta nueva temporada del Blog, sea por lo menos igual que la anterior, eso nos dará mucho días de alegrías y, también, de inspiración.

    Un beso,

    Luis

    • Querido hermano y vecino de Blog: ponernos la sonrisa, recordar los buenos momentos y ser conscientes de que es nuestra hora son objetivos que debemos cumplir a diario y, como tu dices, siempre positivo, siempre con el happy on. Un beso, y a descubrir horizontes!!!

  2. Me ha encantado, pero sobre todo, “Nuestra hora”. Da como un “subidón”, es lo que debemos decirnos cada mañana: “siempre pasos hacia adelante”. Sino fuese por esta actitud, sería mucho más difícil enfrentarnos al día a día. Gracias por recordarlo, Armando.

    • Lidia, bienvenida a los comentarios del Blog, y espero “verte” por aqui a menudo. Esta no es sólo tu hora, esta es tu casa y serás bienvenida cada vez que quieras expresar lo que te de la gana. Besos

  3. Se ha cortado el comentario y no ha salido entero. Puse: ” me ha encantado y divertido un montón pero yo también vivo en Villa Amparo. Yo quería salir en ese tsunami. ( carita llorando).
    Es broma, me ha divertido muchísimo y me parece muy acertada la dedicatoria. Muchas gracias por entretenernos tanto. ( carita de besos)”

    • Chiqui, tu eres protagonista en la sombra en este relato, pues gracias a que tú estás en el Tumbao, deleitándonos con tu presencia, tu esmerado y hacendoso Santia prepara los “Boquerones al Channel”, tal como los describió de manera impecable Susi. Igualar ese mejunge de vinagre y aceite a la categoria de Channel es algo tan sutil que como se enteren los Adriá y compañía, ya tenemos nuevos nombres para la comida. Gracias por tu comentario, pues tu eres parte de esos Tsunamis que de vez en cuando nos alegran el verano.

  4. Ufff…. Primero gracias….. He tardado un dia en leerlo porque quería leerlo bien …. Sentirlo….. Estar dentro de tu historia….. Y jooo eres grande!!! Porque sólo las personas grandes pueden hacer aflorar sentimientos al resto de los mortales y yo seguiré esperando mi momento contigo ( con permiso de mi queridísima Yoyo y. Mi amado esposo) todos los PRIMERO de mes!!! GRACIAS ha sido especial…

    • Cristina, con permiso de la autoridad: ¡vaya momentazo! Eso de “esperar mi momento contigo” todos los primeros de mes no sabes cómo me…..motiva. Gracias porque siempre recibo de ti palabras de gratitud, y eso es un regalo. Y ya sabes, ES TU HORA. Besos

  5. Querido, Armando, amigo y gran cronista:
    Enhorabuena por tu entrada y por el primer cumpleaños de “Te regalo mi alegría”… Espero que sean muchos más y poder seguir disfrutando de leerte mensualmente.
    Es la hora… cada día es la hora… siempre es presente y es en el presente cuando se pueden hacer las cosas. Tus palabras nos dan ánimos para seguir adelante a pesar de que el mundo y este país, algunos días, parece una auténtica charca ponzoñosa. Pero siempre es la hora de luchar, de seguir adelante, de crecer y superar las adversidades, así que GRACIAS.
    Las crónicas sotograndinas no pueden ser más divertidas y las esperamos y devoramos con fruición. ¡Qué risa, por Dios! Queremos el capítulo tres ya.
    Para ayer.
    Un fuerte abrazo y ánimo con el segundo año.

    • Estimado colega de blog y escritura, sabes que disfruto haciendo esto y eso solo ya me satisface. Si además recibo palabras tan bien intencionadas y sinceras, mejor aún. Has hecho una felicitacion por el primer año del blog, y creeme que me enorgullece, pues las cosas se empiezan y a veces no sabes si las vas a continuar, y mira por donde se ha cumplido el primer año, y con mucho material acumulado y muchos cuadros pintados para que vean la luz. Gracias por tus palabras, como siempre bien halladas.

  6. Gracias Armando, como siempre paso un buen rato lleyendote, aunque me gustan mucho tus reflexiones sobre la vida y el tiempo, la forma en que pasa la primera y como administramos el caudal del segundo. Alguien a quien admiro profundamente, decia que solo son felices aquellos que ven entrar por su ventana el sol que viene a iluminar la tarea que el mundo le tiene encomendada……..y la tuya con esta que nos trae tu blog, se convierte en mas cercana y amable.
    Un abrazo siempre cariñoso.

    Juan Maria.

    • Muchas gracias Juan Maria, me gustan tus acertados comentarios y la visión que ofreces. Si no administramos bien el caudal del tiempo se nos pasará la vida sin haber paladeado la felicidad, por eso hay que actuar y hay que empezar, pues sólo empezando ya se anda la mitad del camino. Un abrazo agradecido.

  7. COMO SIEMPRE QUERIDO ARMANDO ME RATIFICO EN QUE TU FLUIDEZ DE PALABRAS Y LA FORMA EN QUE LAS EXPONES DEBERIAS APROVECHARLAS AL MAXIMO.
    CREO QUE IR CONFECCIONANDO MEMORIAS PARA PLASMARLAS EN UN FUTURO EN ALGO MAS SOLIDO SERIA UN ACIERTO SI ES QUE NO LO ESTAS HACIENDO YA.

    DE TODAS MANERAS TENGO UN CRACK POR VECINO. UN ABRAZO
    JOSE LUIS MUÑOZ

    UN ABRAZO.
    JOSE LUIS MUÑOZ

  8. “La sensación de cansancio desapareció y mi mente empezó a funcionar a velocidad de vértigo, como si el oxígeno fluyera por mis neuronas a máxima velocidad”, yo siento eso cuando escribo, que buena terapia, ¿verdad?
    Por cierto, bien llevado, que bien sabe ser “mediocre”.
    Enhorabuena Armando,
    Cristina.

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