VERANO DEL QUINCE

image (11) Tanto tiempo esperando, tanto tiempo deseándolo, tanto tiempo añorándolo desde aquel lejano septiembre del catorce, en el que volvíamos a empezar a contar los días como único consuelo, y ya está aquí, ya llegó el verano, y con él la calma, la galbana, las tardes lentas de poniente, el tiempo parado. Reconozco que desde que los niños empezaron sus vacaciones ya es verano, ya se siente, pero al menos para mí el verano llega lentamente, cuando te quedas solo en casa, la familia fuera, noches escribiendo hasta que rinde el sueño, madrugones para aprovechar el fresquito, y llegan los viernes de espetos de sardinas en La Eulogia, fines de semana intensos, preludio de tristes domingos en los que, aún regresando de madrugada, vuelves solo y dejas atrás a ellos, que también se quedan pidiendo que vuelvas pronto, y arrancas la semana cansado de sudar, pero con el brío del que rema y rema hasta llegar a la orilla desfondado, pero contento. Y llega la última semana, en la que estoy escribiendo, en la que te faltan horas para que acabe, y en la que aturrulladamente, sin darte cuenta, te ves echando el cerrojo y gritando a los cuatro vientos, como hago todos los años con mis hijos al meterme en la playa cuando empiezo mis vacaciones, ¡VIVA EL VERANO!

Un año más os vuelvo a recordar que el verano es mi premio, es que no me canso, no hay mejor premio que el verano, ya me veo llegando al pódium a recogerlo, ya me veo subido en lo alto, levantando los brazos, escuchando el himno de las olas rompiendo con fuerza y salpicándome de burbujas saladas, que me suenan y saben a gloria bendita.

Y así llego a esta orilla después de un período un tanto perezoso de blogueo, he estado unos meses out, aunque produciendo, no arrancaba a publicar, aunque curiosamente empezaba sin parar una historia tras otra, una entrada tras otra, una locura tras otra, pero como no lo hacía público pues parece que no has hecho nada. No se si ha sido pereza, exceso de trabajo o falta de chispa, o un poco de todo. Al final, la inspiración me ha hecho perder casi una noche de sueño y poner todo esto en claro. Os dejo ahí un potpurrí de vivencias, de pensamientos, de reflexiones y de historias disparatadas (¿ocurrirán así?), pues esta vez me he hecho hasta adivino, una especie de Nostradamus Bloguerus. Con todo ello os quiero desear de corazón, a los que me leéis, a los que me escribís, a mis amigos, a mi gente, a mi familia, que paséis un buen verano, que disfrutéis, que compartáis vuestra alegría con todos los que os rodean, que seáis generosos y, sobre todo, que seáis muy felices, o al menos que lo intentéis. Yo este verano tengo ganas de ser feliz.

Y cuando pienso en todo lo que estoy contando, y cuando releo CALMA, mi post del verano pasado, no puedo dejar de echar la vista atrás y pensar en lo hecho, en lo conseguido, en lo vivido en este largo y a la vez corto año que ya ha pasado, dejando más canas en mi cabeza y más vida a mis años. Hay gente que sistemáticamente vive en el agobio de pensar todo lo que le queda aún por hacer, todo lo que tiene pendiente, todo lo que no está acabado, y con ese pensamiento se tortura, pues tiene la sensación de que no acaba nada, de que no remata nada, de que fracasa en todo. Hablo en tercera persona, como si yo no hubiera pasado por eso, cuando a mí también me ha pasado, es más, cuando alguna vez me sigue pasando (caramba, ¿por qué no reconocerlo?). Sin embargo, y fue en el despacho, una vez estaba tan agobiado que, a lo mejor para autoconvencerme, pedí que me sacaran un listado de lo hecho en el último mes, y cuando lo vi, me quedé impactado: ¿pero cómo era posible que hubiéramos hecho tantas cosas? Cogí la agenda y agrandé la lista y, cuando acabé, me quedé realmente satisfecho: era tanto lo conseguido y tanto lo realizado, que me vine arriba y comprobé que el problema no existía, que el único problema estaba en cómo mirábamos las cosas, que seremos unos desgraciados si siempre medimos nuestro camino pensando en lo que nos queda por recorrer, en vez de alegrarnos por lo que ya llevamos recorrido. Que con esa forma de ver las cosas siempre estaremos cansados, porque nunca llegaremos, y siempre veremos la sombra, simplemente porque nos ponemos de espaldas al sol. Detesto Podemos, pero me encanta decir que pudimos, y que lo conseguimos.

Esta reflexión me lleva a la primera historia que os quiero contar en este verano del quince, que se me antoja como aquellos que tenían título de libro y que tan buenos recuerdos nos traen: verano del 72, verano del 85…, ponedle el número, seguro que todos vosotros tenéis un verano especial, un verano con dos cifras, un verano de estreno, porque en verano se estrena, se estrena amor, se estrenan desengaños, se estrenan pasiones, amigos, libros, lugares, yo en verano siempre estreno, mi verano parece un Domingo de Ramos, pero con almas morenas. Creo humildemente que la entrada de este verano es la mejor de todos los tiempos. Aunque la de Septiembre será mejor todavía, también estoy convencido. Como repetía Samaranch cuando clausuraba los Juegos Olímpicos cada cuatro años: “estos han sido los mejores Juegos Olímpicos de la historia”. Pues este es el mejor post de la historia de este blog.

image (1)DO DO SI SI LA

El auditorio del colegio estaba a reventar, eran las 5 de la tarde de un 16 de Junio caluroso y allí estábamos, sentados, esperando que comenzara el concierto que los alumnos de primero de primaria, de la escuela de música Arriaza, nos iban a ofrecer. Lógicamente estábamos allí porque actuaba mi hija Martina, si no iba a estar un guardia, lo confieso. Cuando empezó el curso se apuntó a guitarra, pues eso fue lo que marcó con una cruz en el papel que le dieron, pero al tiempo le dijo a su madre que ella realmente quería tocar la guitarra con el palito atravesado, y tras pedir una tutoría el enigma se resolvió: la guitarra con un palito atravesado era el violín. Y así empezó el romance de Martina con el violín. La profesora nos había pedido silencio y respeto. Para los alumnos era un momento importantísimo, salir al escenario e interpretar en solitario (tan solo la profesora les acompañaba al piano) lo que habían aprendido y ensayado con tanto esfuerzo y pasión. A las 17:20 le llegó el turno a Martina, previamente presentada por la profesora: salió con su uniforme de gala, su corbata bien anudada, la cara bajada, timidez en grado superlativo (¿de dónde la sacas, hija mía?). Se situó en el centro del escenario, inclinó su cabeza en señal de saludo y respeto al público (casi se cae con la reverencia), colocó su partitura en el atril, abrió ligeramente sus piernas (el equilibrio es importante a la hora de tocar ese instrumento), y se acomodó el violín a su cuello, barbilla y brazo. Arqueó el brazo derecho, y se hizo un silencio sepulcral………..………….. De repente sonó como si rajaran una lata de coca cola, una especie de sonido mezcla entre un maullido de gato desesperado y el rechinar de un cuchillo cortando una lata, vellos de punta, yo no sabía si llorar o reirme, pero es verdad que estaba concentrado en mi hija, en lo importante que era eso para ella.……..y de pronto, surgiendo de ese chirriar metálico, casi sin aire, sonó la primera nota: Do. Y luego la segunda,  Do…..el latón dejó de sonar y apareció la tercera, y luego la cuarta: Do Do Si Si, y a continuación la melodía:

–         Do Do Si Si La

–         Do Do Si Si La

–         Do Si

–         Do Si

–         Do Do Si Si La

Aquello tenía equilibrio, aquello sonaba, era música. De pronto, últimas notas, silencio, el mentón erguido, el violín a la mano, el arco a la otra, nueva reverencia al público, ya con menos vergüenza, casi tronchada hacia el suelo, y la gran ovación. Yoyo, Armandito y yo, en un imaginario “de pie”, aplaudiendo como en Operación Triunfo y gritando en silencio ¡¡Bravo, Bravo, Bravo!!!

Acabó el acto y salió la profesora (una chica muy joven) a entregar a los niños unos regalos de fin de curso, hechos por ellas: se trataba de unas pajaritas de papel, de distintos colores según de qué instrumento de tratase, que trataban de contraponer, según dijo la profesora, lo sencillo a lo opulento, porque ellos no tenían medios para dar grandes medallas u otros trofeos, pero que simbolizaban un premio a su esfuerzo. La profesora, con una sencillas palabras, me dio (nos dio, pienso) una de las mejores lecciones que he recibido en mucho tiempo, y así nos explicó: “Estos niños y niñas, hace nueve meses, comenzaron estas clases sin saber ni cómo coger el instrumento, sin saber las notas, sin saber ni siquiera leer una partitura, y hoy, nueve meses después, sólo con su esfuerzo de muchos meses, os acaban de tocar estas pequeñas melodías. Ellos han conseguido enlazar las notas y para ellos lo conseguido es una gran victoria, es importantísimo. Pensad que hace nueve meses no sabían nada. El premio a su esfuerzo es modesto, para simbolizar lo que han conseguido. Que esa palomita que ahora van a recibir les haga recordar siempre que todo puede conseguirse con esfuerzo, y todo lo que han sido capaces de conseguir, pasando desde la nada hasta enlazar varias notas en una melodía”. Creo que no hay nada más que añadir a esas palabras. Desde entonces, siento un enorme respeto por cada logro de mis hijos, y por cada “nota” que logran hacer sonar en sus vidas. Respeto y admiración. Martina nos lo demostró aquella tarde, después de un año entero “aporreando el violín”. Armandito nos lo ha demostrado a lo largo de todo el año, con su esfuerzo constante, su tesón y su amor propio, sufriendo muchos días, con paso lento pero firme y seguro, sabiendo ser generoso en todo y con todos, sabiendo que podía, y que pudo. Y vaya si pudo, lo bordó. Y desde aquel día estoy aprendiendo a valorar, saborear y premiar lo hecho, en vez de agobiarme con lo que quede por hacer. “Do Do Si Si La” es el lema de mi vida.

LOS SILENTES

Suena a nombre de grupo de música ye-ye, de los setenta por lo menos, pero no lo son. Son una plaga, una plaga silenciosa pero maligna, tremendamente invasiva, que está en todos lados. En el mundo de la comunicación y de las redes sociales, los silentes son un grupo muy numeroso de seres que pululan por los twitters, facebooks, wasaps, instagrames, linkedines, blogs y otros mass & social media, y que mantienen una presencia pasiva. Quiero decir que pase lo que pase no escriben, no publican, no dan ni los buenos días, pero están de manera agazapada cotilleando, malmetiendo, usando toda la información para el cotilleo, y siempre pasivos. Los Silentes son una cofradía, de pronto ves tus listas de amigos de facebook o twitter y te dices, ¿pero cómo este tío es mi amigo, si ni lo veo, ni me escribe, ni me dice nada, ni le da a “me gusta”? Pero, sin embargo, te ve, te oye, te sigue, te cotillea, te critica y tú, como un gilipollas, ni te enteras. La cofradía de los Silentes está todo el día alcahueteando, claro que no dicen nada, siempre al acecho, se saben dónde anda todo el mundo, son de la SIA (Silents Intelligence Agency). Cuando llegan a su casa los de la SIA le dicen a su pareja: ¡menudo capullo menganito! ¡Pues no ha dicho que está locamente enamorado de su mujer y está todo el día publicando en el muro de fulanita, poniéndola a tono, y subiendo fotitos insinuantes con los calzoncillos de Calvin Klein asomándole por la barriguita!

Me joden mucho los Silentes porque además de cobardes, son egoístas y muy poco generosos. Me encuentro el otro día a uno de ellos, y me dice: “Armando, qué bueno tu blog, te sigo desde que empezaste” Y yo, en voz baja, le digo (ahora al escribirlo ya te has enterado, alma de cántaro), “pero hijo mío, podías haberle dado a un me gusta en FB, o compartirlo, o retuitearlo en Tw, o haberle dado al share, o haber hecho un comentario, unas palabritas en el blog, buenas o malas, da igual, pero unas palabritas” Pues nada, que te jodan, a cotillear y a lo mejor hasta a reírse de mi y decirle a su parienta: “mira el blandito este, que ahora se ha puesto transcendente” Pues prepárate cacho de….., que te voy a dar fuerte en alguna crónica que haga este verano.

La cofradía de los Silentes ven tus fotos, se saben tu vida, están en los grupitos de wasaps en cuclillas, semiescondidos, ni siquiera ponen un emoticono, silencio sepulcral, y luego seguro que cotillean bis a bis con sus colegas, porque los silentes están en los grupos pero no participan, los silentes nada más que practican el bis a bis, es su medio. De uno en uno. En el fondo pienso que poco tienen que decir, o que su vida no interesa a nadie. Los grupos son su caldo de cultivo, allí anidan y se extienden. Los Silentes son nocivos e invasivos, porque son envidiosos, y su envidia les hace ser cada vez más invisibles, para ser más carroñeros desde su fantasmal presencia.

Hay un silente que es muy fastidioso, y contagioso, que es el famoso que tiene 500 amigos, y que te tiene a ti y a otros de palmeros, para que siempre le digas guapo o guapa, o para que tus “me gusta” se multipliquen por mil, o para que los visionados de sus videos lleguen a los cincomiles. Pero que cuando eres tú el protagonista (simplemente el día de tu cumpleaños), ni siquiera te felicitan, es como si la red estuviese solo para ellos, en torno a su ego, y tú sólo eres el palmero de turno, o el pelota. Son los silentes famosos, mal germen, porque a más palmeros, más peligroso se vuelve.

Que conste que los antagónicos de los silentes también me tocan un pie: yo les llamo Los Presentes (otro grupito de música), y también son otra cofradía de las de penitencia. Los presentes son los guais de las redes sociales, los que son felices todo el día, los que están a la última en todo, los que viajan todo el día, los que si no dicen donde están, donde comen o con quien comparten un rato de gañoteo, es que revientan. Pienso que en el fondo son los más infelices, pues de tanto contarnos su felicidad, de tanto radiarla, al final evidencian lo que les falta, que es eso, la felicidad. Pero en el camino hay que reconocer que son unos tocapelotas: te levantas un lunes de estos de julio, que ya no puedes más, sudando, agobiado del trabajo, le das al botoncito y ahí está el Presente de turno, en bermudas, con un cervezón en la mejor playa, bien rodeado, y va y pone “Formentera…” y yo le digo: “tu p…..madre”. A las tres de la tarde vuelves a darle al botoncito y el tío (el Presente) ya ha tenido tiempo de cambiar de playa, de bañador, de tías, ahora esta subido en un barco y en vez de una cerveza tiene un gin tonic en las manos…ah, y se ha puesto un panamá, y va el tío y pone “Zahara…” y entonces te pones a bichear en la foto, en la tablet, y descubres que el cabrón te la ha pegado, que la foto es del año pasado, o del anterior (hoy tienes recuerdos de 2013…). Y lo peor de todo es que por la tarde te encuentras a un buen amigo, y te dice que ha estado toda la tarde con el Presente en la piscina de Pineda (el Marbella Club de Sevilla, en versión canina), y que estaba tan tieso que ha tenido que invitarle a un café y una torta de Inés Rosales….La cofradía de Los Presentes está ausente, porque no está en ningún lado, los presentes aparecen a todas horas y no están a ninguna: son la cara B de los silentes, pero con más gracia, al final hasta me divierten. Y lo peor son sus palmeros, que encima se lo creen, o son tan falsos como ellos, y les ponen comentarios tales como “qué poderío”, “tu sí que vales”, “el que puede, puede”, “guapa”. Claro que el Presente-Presente, pelota y falso como Judas, es el mejor, porque le pone: “esta noche nos vemos”, o “en media hora me dejo caer por el club de mar”…..y al final el club de mar es la calle Betis a las cuatro de la tarde, con un calor de infarto, y ahí están los dos tristes Presentes, con un par de cruzcampos y una pataita al olivo como único alimento.

Otro cofrade de esta Hermandad es el Presente-Pasado, que cuando ve que un amigo (otro Presente) está en Nueva York, le comenta: “no olvides ir a un restaurantito escondido entre la Quinta y la 43, que se llama Xoho, y pregunta por Gary el somelier, y le das recuerdos que estuvimos allí hace quince dias”. Con ello el Presente trata de decirnos que aunque no está, estuvo, aunque es todo mentira: acaba de leerlo en el Vanity Fair y lo pone, y tan fresco. Así, o se está, o se estuvo.

Los silentes tienen insignes cofrades, y hasta Hermanos Mayores, no uno, sino muchos. El Hermano Mayor suele ser el más cabroncete, por lo poco que sale y por lo mucho que raja. El otro dia ponían en Fb una foto del Ché Guevara, de esas páginas que hay por ahí de “la arrolladora banda del limón”, o de “abajo los fascistas”, y la gente hacía comentarios, y decía ¡Bravo!, ¡Viva la revolución!, etc, hasta que un docto (en las redes hay mucho docto y erudito) escribió: ¡cómo canta el tío!, a lo que el otro respondió, muy solemne y en mayúsculas: “¡Camarón Forever!” Pues ahí tienes al Hermano Mayor de los silentes descojonado de risa y mandando a sus bises a bises mensajitos diciéndoles: “mira el capullo de fulano, pues no confunde al Ché con Camarón..” y a reírse…..ese es su deporte. Hay alguno que además de buen cofrade es buen vendedor y de vez en cuando, para justificarse, cuelga algo alusivo a algún negociete particular, a ver si encima que no pía los demás pican y le compran algo.

A mí el Silente me revienta, pues su indiferencia es mala educación, yo no digo que me pelotees (las redes sociales son mucho de eso), ni que le des a todo siempre un “me gusta”, pero de vez en cuando un comentario, un decir aquí estoy, un dar los buenos días en un wasap, o colgar un comentario en este blog, pues se agradece, aunque sea negativo, si lo importante es que se sepa, de verdad, que al menos te has leido estas líneas, y si no te gustan pues pones un comentario y lo dices, y tan amigos, me encantan las críticas, y la polémica. Porque uno, cuando participa en todas estas redes sociales, lo hace por comunicarse con más personas, por llegar a mucha gente y por contar cosas a los demás, o por compartirlas, y en esos “demás” estás tú, y sólo con que digas “recibido”, “leído” o “gracias”, pues ya nos hemos comunicado y devuelto a las relaciones humanas la bilateralidad, que es la esencia de las mismas.

No me gustan los Silentes, ni los Presentes, y ahora viene el dilema, la prueba de fuego: dicho lo dicho ¿quién se va a asomar a este blog a hacer un comentario? ¿quién me va a retuitear? ¿quién osará a darle a un me gusta? Ojito a todos, os tengo vigilados este verano: quiero a todos los silentes fuera de sus madrigueras…¡YA! Y cuidado que empiezo a pasar lista….. Y los presentes, a descansar un poco, hijos, que no paráis, que os va a dar algo.

image1SOTOGRANDE 2039

“Sotogrande despertaba radiante aquel día de mediados de Agosto. Un año más, y ya iban 40, Ramón Co y Rocío Co ofrecían a todo Sotogrande la fiesta del verano. Había pasado mucho tiempo desde aquella que celebraron allá en el lejano 2014, y de la que todavía se habla en el lugar, más que nada por aquello de meter un barco en una piscina.

Corría Agosto del 39 y, aunque en Sotogrande nunca pasa nada, algo había cambiado, sin ir más lejos el Falcao ya ocupaba un lugar de privilegio en el museo naval, después de que, desconociéndose su autoría, pero intuyéndose, alguien le hubiera robado los motores a plena luz del día, en Cartagena. Se especulaba que fueron unos sicarios, contratados por la propia armadora, pero el caso, muy turbio, quedó archivado entre legajos.

Las mañanas de Sotogrande, y en especial las del día de una fiesta como esta, son un puro trajín. Si bien es verdad que algunos de aquellos corredores matutinos desparecieron, y no por defunción sino porque nunca jamás fueron vistos después del tsunami silencioso de finales de Agosto de 2014, otros seguían fieles a sus sanas costumbres: Patxi seguía dándole vueltas al Paseo del Parque con el polo herniado, ahora acompañado por Pedro Lovers, y Pepelpi iba ya por el tercer viaje al supermercado, esta vez a por el after sun para Casilda, que aquel verano había venido a Sotogrande con siete amigas invitadas (la casa de Pepelpi, nadie sabe cómo, cada año crecía más y cada vez cabía más gente, claro, si es que todos los inviernos hacía obras….)

Trocadero era un hervidero a la hora del aperitivo. Habían abierto una zona sixties, vulgo senior, que estaba petada todo el día, los de siempre tomando el aperitivo, con su tarjeta dorada, todo al 50%, con un ambientazo de gents y ladies del lugar, donde solía acudir lo más granado de nuestra generación. Desde que se publicó “Culos de Sotogrande”, que ya va por la 16ª edición, muchos nuevos especímenes habían aparecido, y a los tradicionales culos madrileño, bilbaíno y sevillano se le habían sumado el culo Mr. Boho, el culo Zen y el culo Zan (de zángano, o de zanganear), entre otros. Cada año los/las más osados/as provocaban a su insigne autor a ver si conseguían el premio del verano: ser elevado a los altares de ”Culos de Sotogrande”, como un nuevo espécimen, en una especie de Hall of Fame de la popularidad. En años anteriores hubo ediciones sonadas, como el “culo Sabrosona”, o el “culo Vargas Llosa”, pasando por el “culo deSastre”. Este año ya había varias candidaturas tratando de destacar, ya os contaremos en Septiembre quiénes resultan los elegidos.

La vida seguía plácida, tranquila y sosegada en Sotogrande 25 años después de la superfiesta. Si bien sus calles y sus casas permanecían incólumes, abunganvilladas, apalmeradas, aglicineadas y supermegabermudadas, algunos de sus habitantes habían cambiado, al signo de los tiempos, demostrando que aunque cambiasen ellos y los tiempos, en Sotogrande nunca pasaba nada y todo seguía igual. Pablo Iglesias, tras su fugaz paso por la política, vivía en el Paseo del Parque, ya no era “el coletas”, ahora era Don Pablo. A su lado un tal Varufakis se había asentado en otra magnifica mansión llamada “Kalimerá”, eran la discreción total, ya no había rusos en Sotogrande, ahora eran del servicio, pero el Paseo del Parque se había llenado de griegos, eran la clase emergente desde que le pegaron el mangazo a unos tontainas que se hacían llamar el “eurogrupo”. Cuentan que obtuvieron unos créditos fáciles, y los emplearon en comprarlo todo, y no pagarlo, y con los intereses compraron más y más, y el final compraron Europa con su propio dinero, y dándole vueltas a las vueltas, acabaron siendo los acreedores del Europa. Contrataron a los mejores contables del mundo, que se llamaban “Troika Brothers”, y también voltearon los números. Ahora se estaban haciendo unas islitas en frente del Trocadero, Soto-Greek, lo último en resorts de lujo.

Cataluña era ahora una zona de servicios del Levante español, que gracias a sus relaciones con Grecia era la California europea, y las Vascongadas se habían convertido en una cantera de mano de obra barata, en la que no había paro (era el nuevo Elche español) pues sus trabajadores eran demandados en toda europa. Los madrileños, por aquello de seguir entendiendo de pescado y de peces, se hicieron andaluces, pero sin moverse de Madrid, y Susana Diaz (ya madre de cinco churumbeles, pues su paso por la política le había permitido conciliar a la perfección su vida laboral con la familiar) seguía gobernando Andalucía con mano firme y los mismos 1,5 millones de parados de siempre (es curioso lo del paro en Andalucía, es algo hereditario, que va de padres a hijos, pues los antiguos parados morían, pero sus hijos heredaban el paro, ¡pero siempre a mucha honra, eh!)

¿Y el Octógono? Bueno, ahora que en esa mañana todos recordaban anécdotas de tantas y tantas fiestas pasadas, tanto por contar, en el Club de Playa sí que habían cambiado las cosas: resulta que Susi y Suseta inauguraron su chiringuito “El Tumbao”, allá por el 14, un pop-up veraniego con gran éxito de público y crítica. Lo que empezó siendo una unión de hamacas que compartían unos boquerones en vinagre de Santi of The Line, y unos sándwiches vegetales hechos por Yoyo YSL, con unos pinchos de tortilla regados con un vinito blanco que de estraperlo nos proporcionaba Antonio el Catalán, fue degenerando y pervirtiéndose poco a poco. Los de la parte de los niños, después de varias elecciones en las que no consiguieron el poder, ya que fuerzas emergentes bolivarianas desestabilizaron el club, decidieron atrincherarse en su zona y defenderla cual castillo, y ante la pasividad de la zona zin (de cin dientes) fueron dotándose de sus propios servicios y elevando muros de separación con la zona zin. Y como quiera que los años pasaban y ya los niños eran adultos, y había una tercera generación, pero cada vez lo pasaban mejor, incluso los adolescentes habían vuelto al club, y se ligaba, y había top-less, y hasta un morreillo de cuando en cuando, pues se produjo lo que se venía venir: un proceso secesionista que acabó con la independencia de la parte de los niños. “FREEDOM FOR EL TUMBAO” fue el grito de guerra, todo muy pacífico, sin armas y sin derramar una gota ni de sangre, ni de sudor, que en Sotogrande ni se sangra ni se suda, faltaría más. La independencia fue fácil, porque como las oficinas y la pasta caían geográficamente de la parte de los niños, las cuestiones de Economia y Hacienda quedaron pronto resueltas. Lo del bar fue más sencillo: Emilio (que seguían con la concesión prorrogada 25 años después) se dejó seducir, pues al fin y al cabo quienes consumían estaban en el mismo lado. Para la parte zin se abrieron huecos en el muro de separación y se les revendían las viandas con el precio triplicado. Y las bodas, al otro lado también. Ele, a joder a la parte de los mayores. Gago, fruto de una fusión por absorción, instaló su garito en el chiringuito de los mayores.

El Tumbao, como estandarte de la independencia, fue ganando metros a todo lo que se ponía por delante, y con el empuje de sus regentas se comió cinco metros de playa. Al poco cambió el nombre y ahora se llama LAS SUSIS, y es el nova más de la costa, ha desbancado a Trocadero y hasta el mismísimo Rey Emérito, que sigue haciendo tourné por todo el mundo, ha pasado por sus mesas-hamacas, en un nuevo estilo que ya es copiado hasta en los Hamptons. Ni que decir tiene que sigue siendo clandestino, y sin licencia, aunque cobra el IVA al 35%. Entre sus platos estrella, los boquerones al Channel, la tortilla Louis Vuitton (una LV, le llaman) y la empanada Gucci. Santi of The Line, muy moderno con una cinta zen rodeando su frente, lleva la zona japo. Y Yoyo YLS se sigue encargando del catering, los eventos, meriendas y planes alternativos. Ana, la abuela de Casilda, que ya tiene un montón de nietos, dimitió de abuela y se colocó de jefa de reservas del chiringo. En Las Susis no hay ni almuerzos, ni cenas, ni brunch, hay tomas: la de la 1, la de las 3, la de las 5 y la de las 10, porque en Sotogrande no se come, se toma. La mano de obra de todo este tinglado, ya se sabe, la familia, los niños, el karma de trabajar en verano, ejem, ejem, en Sotogrande no hay economía sumergida, hay economía flotante, que es muy distinto. En el restaurante, el afamado escritor Armando Rozados, que se hizo multimillonario regalando su alegría (que por cierto, la vendió bastante bien), sigue encargándose de organizar de sábado en sábado los buffets de arroces, ensaladas y tortillas, cada vez más baratitos, sin pasar de 20 dracmas (ah, se me olvidó decirlo, lo griegos nos quitaron el euro y nos endiñaron los dracmas baratitos). Y por fin llegó a la presidencia de la república independiente de la zona de los niños, ahora llamada zona Veuve Clicquot: desde entonces, a partir del tea-time (ahora denominado el gin-time), hay chill out y caviar music, la envidia de la zona. Ni las cuchis en los ochenta.

Ah, se me olvidaba, Antonio de María, el pobre, el pobre…….acaba de cumplir 105 años. Gracias a la toma de la 1, sobre todo (se aficionó a la manzanilla) y tras superar una aguda crisis matrimonial a los 95 (se fue con una rubia imponente, pero la Susi, que es muy Susi, se encargó de reconducirlo, y finalmente le perdonó), mantiene un tipo envidiable y ahora es el relaciones públicas del tinglao.  Señores y señoras: ha vuelto el Tigre.

Los de siempre (ya sabeis quienes somos) estaban fantásticos, la edad no pasaba por ellos y los veranos les mejoraban, desde El Tumbao a Las Susis, parecía que habían recibido tratamientos, cada vez más estiraos, pero lo cierto y verdad es que el tiempo parecía haberse detenido, y sobre todo seguían siendo gente alegre y feliz.

Los niños ya no eran niños, cómo habían cambiado, ellos sí que habían envejecido. Nico vivía en una comuna y era uno de los líderes de Podemos, pero los fines de semana se venía a Sotogrande a navegar en el barco de su padre y a pasar el dia en el Trocadero. Su hermano Artby era un afamado pintor, muy cotizado y ligón: se había especializado en pintar majas desnudas, un tipo listo. Martina era una famosa cantante alternativa, y en sus ratos libres era veterinaria. Marta, al final, y como era previsible, se casó con Juanito, de los Serrano de toda la vida. Mamen fue elegida Miss Estepona y su padre, al que todavía llamaban Costilla, seguían yendo a llevarla todas las tardes a Estepona. Y el hijo pequeño de Suseta, guiado por los sentimientos espirituales de su abuelo Antonio, abrazó el sacerdocio y era ahora el Padre Pelayo, capellán de Sotogrande. Coke y Rosa, por aquello de la precocidad, ya eran abuelos de 2 niñas y un niño, y lógicamente seguían en la parte de los niños, era su sino. Ahora se juntaban más con otros abuelos, pero seguían frecuentando La Susis.

El Marqués del Tesorillo seguía campando por la zona zin, donde seguía tratando de corretear a una Vladimira que, tras abandonar a Vladimir, se fugó (como no podía ser de otra manera) con un griego, y ahora se hacía llamar Elektra.

Y así transcurría un día más en Sotogrande, en espera de que llegase la hora de la gran fiesta. A las 10 de la noche, un desfile de gente guapa y elegante (sobre todo nuestra panda) hacia su entrada en la mansión de Co&Co. Las escaleras que antaño daban acceso a la casa habían sido sustituidas por una rampa, porque la colección de taca-tacas y sillitas de rueda iba in crescendo, siempre los últimos modelos (la silla de ruedas Aston Martin era lo más, Urko ya tenia una, aunque a veces Lulu tenia que empujarla). El anfitrión llevaba un taca-taca segway con wifi, que le permitía moverse libremente y hasta hacer el baile del cojo, como antaño. La anfitriona, que desde que le multaron por ir a toda velocidad por el Paseo del Parque (única vez que hubo un radar allí y única vez que ella condujo un coche por allí), había colgado las llaves, lucía carrito de ruedas vintage, de Hermés, empujado por un maromo (el chófer es el chófer), y atendía espléndida a los invitados. Esta vez ni hubo barco en la piscina ni ningún sobresalto, a estas edades las locuras y los desmadres se arreglaban con un porrito de Torreguadiaro, y a flipar que son dos días.

Dentro todo fue una bonita noche de amigos, de recuerdos, de desmadre (porque quien tuvo, retuvo), de muchos bailes del cojo (esta vez de verdad, sin disimular). Pero sobre todo, 25 años después, allí estaba un grupo de gente alegre, cariñosa, divertida, que se conocieron hace muchísimos años, que mezclaron sus vidas y sus avatares, que vieron crecer a sus hijos, gente feliz que lo había vivido todo, momentos buenos y malos, y ahí quedaba una espléndida, entrañable e inolvidable amistad. Ya faltaban algunos, siempre en el recuerdo, pero sobre todo, ahí estaban los frutos y los recuerdos de muchos veranos de poniente, de calma, de paseos en barco, de tardes de polo, de travesías en el Falcao y de gente, de muy buena gente, que nunca quiere que el verano de sus vidas se acabe.

Al día siguiente, Sotogrande despertó nuevamente radiante, todo el mundo comentaba una vez más la agradable velada, hasta los que no fueron, y los Presentes (la cofradía seguía existiendo) no cesaron de colgar fotos en las redes sociales, bajo los hastags #yoestabaallí #co&coparty #carrerasdesillitasderuedas #lasusisforever. Los Silentes, como siempre, jodiendo y sin dar las gracias. Y los anfitriones, maquinando una nueva fiesta…..¡¡¡¡Sotogrande 2040!!!

En Sotogrande, como siempre, nunca pasa nada….”

image6LO MÁS SENCILLO

Ella nunca ha destacado ni por su esnobismo, ni por su exotismo, pero ha hecho de la sencillez su estandarte. En mi casa nunca se tuvo que flambear un alimento en el microondas a baja temperatura, bastaba una buena materia prima, aceite, ajo y cebolla, y un poco de vino blanco, y te llevabas a la boca un manjar. Y todavía sigue siendo así. Ella no estudió en Salamanca, pero sabe de la vida, tiene un doctorado en sentido común, es lista y lo ve todo a leguas (el famoso viejo en la barriga), y siempre nos ha regalado los mejores consejos, tan sencillos como un plato casero, de los que nunca se olvidan, de la mano de refranes eternos (a Dios rogando…..). Y cuando tocaba regañina, guante de seda y palabras certeras que se te clavaban como los alfileres en un acerico……cuánto bien te puede hacer una palabra certera y justa, aún dura. Nos ha enseñado a idolatrar a nuestros abuelos, a admirar a mi padre, a querernos como hermanos y a querer y respetar a nuestras mujeres, y la importancia de la familia, y nos ha demostrado cuanto nos quiere, enseñándonoslo con la frase más bonita que he escuchado en mi vida: “sólo sabréis cuánto os quiero cuando tengáis hijos”. Con esa misma sencillez nos ha hecho querer a la Virgen y tener fe en Dios. Es más hermana de la Paz que nosotros, y pienso que todos los años ella ha hecho la estación de penitencia a través de nuestros pies, más de los de mi hermano que los míos, dicho sea de paso. Su gran obra es su familia, y su mejor trabajo ha sido y es su familia. Mi amor al mar viene de ella, una mujer de sierra que ama el mar, qué paradoja. De la sierra nos trajo a la playa, en busca de hacer pandilla, y vaya si la hicimos, que salimos casados de esa playa. Estudió con nosotros, aprendió derecho y empresariales, y estoy seguro que también estudió con mi abuelo y aprendió medicina. Ahora ejerce de abuela, con esa misma sencillez que lo hizo y lo hace de madre, contándole a nuestros hijos esas maravillosas historias que nos contaba a nosotros de pequeños y que son capaces de tenerlos horas y horas con la boca abierta. Si existiera un blog hablado, ella lo bordaría, por dos cosas; por todo lo que habla y por lo bien que lo cuenta. Todo lo grande es sencillo, y ella lo es. Ella es mi madre. Nunca le escribo porque temo no encontrar las palabras adecuadas, porque hablar de lo sencillo es tan difícil que cuesta encontrar las palabras justas. Pero hoy, ya cerrando este blog, y ya casi a punto de abrir las páginas del libro del verano, y de subir al podium a por mi premio, quiero expresarle mi admiración, mi cariño, mi respeto y mi amor. Y por supuesto mi gratitud. Mamá, hiciste la obra más grande del mundo trayéndome a él y dándome la oportunidad de vivir la vida, de estar aquí, y hasta de conocerte, de conocer a Papá, a mi hermano Luis, a los abuelos, a mi mujer, a mis hijos. Y quien hace eso lo merece todo. Así de sencillo y de grande. Como tú. ¿Te vas a agobiar ahora porque no te da tiempo a hacer la comida? Un beso muy fuerte, buenos días y feliz verano.

Señoras y señores, a disfrutar. ¡VIVA EL VERANO!

 

 

9 pensamientos en “VERANO DEL QUINCE

  1. Hola!!!! Por fin has vuelto! ya era hora, tus seguidores te esperábamos.

    Tras varias horas leyendo tu entrada, jejejeje… te tengo que volver a felicitar y recordarte que debes ser más atrevido y publicar todos los meses. Es solo darle al botón.

    Como has puesto un menú variado, tipo menú degustación de “el Celler de Can Roca” hay para todos los paladares. algunos de tus “platos” son indispensables para el verano y el Postre,… vaya postre de verdad, t deja un sabor y un retrogusto que te dan ganas de volver… Felicidades!!!!!

    Tendremos tiempo para hablar en este “tu verano” y así recuperar a la s”musas”. Hoy iba a publicar yo también, pero lo dejaré para otro día, siempre hay que dar paso al hermano mayor, jejeje.

    Un beso

  2. A ver… Por el final…
    * Preciosas palabras a tu madre… Cómo me ha gustado esa parte final, un brochazo de platino para la mujer que te puso en este mundo… Amor de madre? Parece un tópico, pero no lo es, no hay nada que se parezca y tiene toda la razón… Aunque puedas intentar saber lo que es ese amor hasta que no lo sientes no sabes lo que realmente representa. Bravo Armando. Un beso enorme, mamá de Armando.
    * Sotogrande… No tengo el placer de conocerlo, pero si a alguno de sus habitantes… Me ha encantado el estilo en el que está escrito, lo que cuentas y lo que transmiten tus palabras… Ese sentido de la amistad que comparto contigo. Bravo, Armando.
    *Silentes??? Perfecta tu descripción!!! Y los Presentes!! En fin, me he autoanalizado y espero no ser de ninguna de estas tribus onlines, pero vete tú a saber!! Jajajajajaja Qué razón tienes!! Bravo, Armando.
    *Martina… Poquito la conozco, por lo poco que la he visto, y loque su madre me cuenta de ella es un ser especial, y lo seguirá siendo… Pocas dudas hay al respecto al igual que su guapísimo hermano, reguapo el chiquillo!!!! Qué bien lo hacéis, papás!!!! Y que valoren ese esfuerzo… Alguna lección mejor en estos tiempos? No creo!! Bravo!!!
    *Felicidades por tu entrada, un placer leerte!! Felicidades por tu premio!!! Disfruta!! Disfrutad!! Besos a todos!!

  3. ¡Hola, Armando!
    En este comentario a tu nuevo post, voy a cambiar de estilo: casi un esquema lineal “informal” 🙂
    a) Introducción de “Verano del Quince”.
    a1) Mis vacaciones son en Agosto, aunque poquito a poco, progresivamente, las anhelo desde… desde el 31 de Agosto del año anterior, jeje, así que te comprendo perfectamente. Además, respetando otras opciones y a pesar de la masificación de las playas en verano, me gustan las vacaciones en sitio de playa.
    a2) En mi opinión, no hacía falta que explicaras las razones de tardar en publicar nuevas entradas en el blog. Las has explicado y bien está así, pero no era necesario desde mi punto de vista.
    a3) Desde “CALMA” hasta “VERANO DEL QUINCE” aparece lo que yo llamo el “I have to”: tengo que hacer esto, tengo que llamar a fulanito, tengo que responder el e-mail de menganito… Bieeeen por apostar a mirar lo ya realizado y no lo que queda por hacer. Sugerencia (para mí el primero:-)): disfrutar con lo que se hace… al menos intentarlo. En vez de “tengo que conducir hasta el sitio X”, “voy a tratar de disfrutar conduciendo hasta el sitio X”.
    a4) Copio y pego: “verano del 72, verano del 85…, ponedle el número”. Se lo pongo: verano del 78. Mis padres compraron un apartamento chiquito ya sabes dónde. Recuerdo la previa del verano, con el Mundial de fútbol en Argentina y la final Argentina-Holanda, con Kempes, Bertoni, Neeskens, Rep… ¡viéndolo en la playa! 🙂
    b) “DO DO SI SI LA”.
    Me es más difícil sentir las emociones que experimentaste. Por circunstancias, no soy padre (al menos hasta la fecha, jeje); tampoco puedo tener sobrinos (ni cuñados). Juego mucho con los hijos de mis amigos, pero no es lo mismo.
    c) “LOS SILENTES…”
    c1) “LOS SILENTES”. No soy silente. No hay que perder tiempo argumentando lo obvio, bajo mi punto de vista. Lo de la SIA… si no has adquirido los derechos de propiedad intelectual, lo “plagio” con tu permiso 🙂
    c2) “LOS PRESENTES”. Eso de tanto contar su felicidad, la de los Presentes, tanto en su versión pura como en su versión Presente-Pasado, me evoca algo tan coloquial y tan antiguo, que no obsoleto, como “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”.
    c3) Una discrepancia contigo y una aclaración, Armando. Soy capaz de entender tu cabreo con tus Presentes, ya que yo también tengo a “mis Presentes”. Y también capaz de entender tu enojo con los silentes (yo también tengo los míos).
    Discrepancia: has omitido, en mi opinión, lo que llamamos comúnmente “en el término medio está la virtud”. Tengo amigos en las redes sociales, que unas veces comentan y/o dan pinchan un “Me gusta” en una publicación Fb mía y otras veces o no lo hacen o discrepan. Es decir, tengo, y seguro que tú también, amigos en las redes sociales que ni están en cuevas sistemáticamente, ni están alardeando permanentemente de cuán felices son.
    Ahora, aclaración. Llevas bastante razón cuando afirmas que las redes sociales van bastante de peloteo. En mi opinión, es una extrapolación de la conducta humana de toda la vida, al mundo virtual tecnológico siglo XXI. En mi caso, mis comentarios, en tu blog especialmente, los hago por varias razones. Una, porque te conocí personalmente hace “unos meses”, jeje, y siempre gusta saber INICIALMENTE qué fue de quien estudió conmigo el BUP, de la novia que tuve con 18 años, de mi amigo inseparable de la infancia en Sevilla… Dos; inicialmente gusta saber de ellos, pero si el blog tratara sistemáticamente sobre qué sé yo, sobre la Segunda Guerra Mundial (¡qué empacho tengo!) o sobre actualidad política… hola y adiós, por más que ya supiera de ti. Pero regalar alegría, al menos intentarlo, suena interesante, sobre todo si el que redacta sueña algún día con querer ser “de mayor”, 🙂 escritor. Tres, el peloteo… sé a lo que te refieres; tengo los míos y casi que sabes igual que yo, que a poquito que se baje de estatus, los pelotas desaparecen.
    Me gustó mucho “La muerte de Iván Ilich” de Tolstói.
    d) “SOTOGRANDE 2039”.
    No conozco Sotogrande, así que se me escapan bastantes detalles de la narración. Pero sí he entendido algunas “perlas” de la misma. Me quedo con el karma de trabajar en verano, la venta multimillonaria de la alegría del afamado escritor, la silla de ruedas Aston Martin y la zona zin… ¡ah! y la SIA, jejeje.
    e) “LO MÁS SENCILLO”.
    La recuerdo. Hay que ser sinceros: no la he tratado demasiado; por tanto cualquier opinión que diera acerca de ella sería carente del trato necesario… Pero es una madre. Me parece de 10 que te acuerdes de ella cuando todavía puede leer o puede escuchar lo que ha escrito su hijo en Internet, públicamente.

    Finalizo con un deseo que, aunque suena a frase hecha, va de corazón: que seas/seáis muy felices tú y los tuyos en este Verano del Quince y gracias por desearnos lo mismo a los que te leemos.
    ¡Hasta pronto! 🙂
    Miguel.

  4. Querido Armando: de nuevo mi más sincera enhorabuena por tu entrada. Nada como quedarte en la paz de la “rodriguez” para que el tiempo cunda y las palabras fluyan en forma de entrada bloguera… me alegro. El yin y el yan, atacan de nuevo. Me he reído con tu análisis de los comportamientos de la gente en las redes sociales y grupos de wasap etc. Silentes y presentes… ufff. Ahí hay tela que cortar. Bueno, allá cada uno y que hagan lo que quieran. Yo creo que en las redes sociales, lo más sencillo es ser como es uno en la vida real y ya está. Sin más vueltas ni mareos. Martina en si ya es una melodiosa nota musical. Una fina, elegante y rápida corchea. Tiene que ir afinándose, pero, con el tiempo, con la madurez de los años, sonará como un viejo Stradivarius. Lo sé. En la fiesta de Sotogrande de 2039 parece que había muchos ojos y pocos dientes, jajaja… pero bueno, sobre todo, muchos corazones de amigos de toda la vida. Eso vale su peso en oro. Y, el broche final, pues de oro y diamantes, como las insignias que se otorgan tras una vida de dedicación. Una madre no merece menos. En su momento ya la felicité por tan fructífero parto, pero vuelvo a hacerlo. Por eso y por una vida de trabajo y dedicación. Todo mi cariño para ella y para ti. Besos y a disfrutar de las vacaciones a tope con la familia. Sin duda, merecidísimas.

  5. Me ha divertido mucho tu blog, ya hablará Santi contigo de lo de la boda de Marta, jejeje. El final a tu madre me parece precioso. Enhorabuena y espero que disfrutemos mucho este verano igual que lo hicimos el pasado.

  6. Querido Armando:Me ha encantado tu descrpcion del “silente”,prototipo del cotilla y quienes permanentemente pasan por la vida de “perfil”,sin inmutarse por nada de lo que pase a su alrededor.La primera vez en mi vida que fui a Sotogrande fue contigo y con Juan Muñoz hace la friolera 25 años, aunque los veraneos en Osuna siempre le han podido al ambiente playero.Soy de secano y la arena me parece un verdadero martirio chino.Prefiero la penumbra de un patio con la vela echada y la noche junto al olor de una dama de noche en mi casa.La familia,por tener casa en Vistahermosa y amortizar la cuota del Club,sumado al terrible pavo de las niñas,me ha llevado a tirones ,aunque sigo sin pisar la playa,aunque de la piscina de El Buzo y el aperitivo posterior,doy buena cuenta a diario.Te escribo desde casa de mi madre en el pueblo,a donde me escapo con la excusa de su vejez (magnifica por cierto),porque solo a su lado, encuentro al niño que fui y me siento cuidado como en ningun otro lugar del mundo.Mientras Dios la tenga por aqui,jamas renunciare a volver una y otra vez a su lado,cada vez que tenga ocasion,no quiero quedarme con asignaturas pendientes en esta hermosa asignatura de cuidar a nuestros padres,en la que tanto tu como Yoyo,teneis matricula de honor.Un abrazo para ti y los tuyos.Cuidate y se feliz.

  7. Querido Armando…….
    Como no …. Siempre es un placer leerte comencé a leerlo a principio de verano y hoy he acabado mi tarea pendiente , terminar de leerte con el maravilloso homenaje a tu maravillosa madre, no la conozco….. Pero que un hijo hable así de su madre eso ya la hace maravillosa.
    Al final me voy a tener que animar a visitaros a Soto grande por dios!!! Anda que no me lo pasaría yo bien !!! Leyendote todos los blogs parece que lo estoy viviendo con vosotros!!! .
    Respecto a las redes sociales yo….. Soy de mi grupo…. De mi misma vamos!!!! Ahora me he reído dándote la razón tela….
    Martina apunta maneras … Princesita.. …
    Y terminar como siempre agradeciéndote que estés , que escribas, que no te olvides de nosotros, los que te seguimos y que vuelvas pronto.
    Feliz verano!!!! VIVA EL VERANO

  8. por muchos siglos que pasen no dejará de pasar de moda, por desgracia. Impostor o verdadero profeta, Nostradamus seguirá en boca de muchas generaciones más.

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